Experta en salud cree que "no se sabe lo suficiente" sobre el impacto del 'fracking' e insta a investigar

Experta en salud
EUROPA PRESS
Europa Press Cantabria
Actualizado: jueves, 31 julio 2014 15:38

SANTANDER 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

La jefa de evaluación del impactos sobre la salud de la Asociación Internacional de Impacto Ambiental, Francesa Viliani, ha afirmado este jueves en Santander que "hay daños potenciales, pero no se sabe lo suficiente, no hay estudios" sobre el impacto del 'fracking' sobre la salud de las personas, ya que a pesar de que esta técnica se utiliza en el mundo desde hace décadas, la explotación de la actualidad es nueva en cuanto a su cantidad.

"Un pozo no hace daño, pero miles de pozos sí pueden causarlos", ha advertido, al tiempo que ha apuntado varios de los mayores peligros que puede tener una instalación de fracturación hidráulica, "en todo su proceso, no sólo durante la explotación", si se producen fallos. En concreto, ha mencionado que "la silica, la arena que se inyecta, puede ser el riesgo más alto sobre la salud". "Es algo que puede pasar, el riesgo de silicosis se está estudiando actualmente en Estados Unidos", ha precisado.

"Investigar es la única manera de seguir adelante con el 'fracking', un tema políticamente complejo", ha reivindicado durante una ponencia del encuentro 'Evaluación ambiental de los proyectos de 'fracking' (explotación de gas no convencional por fractura hidráulica) en España', que se ha celebrado este miércoles y jueves durante los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander.

LIMITACIONES DE ESTUDIOS EXISTENTES

Durante su intervención, Viliani también ha incidido en que en Estados Unidos hay varios estudios que han valorado el impacto del 'fracking', por ejemplo, en la incidencia de muertes por cáncer, aclarando que pese a que hay datos de "hasta 95 muertes por cada millón de habitantes --el consenso de lo que es "aceptable en Estados Unidos es de entre una y cien fallecimientos, añade--, los propios autores reconocen que tienen limitaciones".

Viliani, que ha destacado la importancia de que las autoridades sanitarias locales monitoricen los controles "de toda la industria, no de una parte del proyecto porque el 'fracking' es una industria", también ha dejado claro que el grado de seguridad de esta industria energética "depende de la gestión de los promotores, de cómo se va a desarrollar y del control de la monitorización".

En cuanto al grado de precisión de los estudios, ha defendido que "si queremos hacer un estudio de riesgos potenciales, tiene que ser muy intenso, pero no se puede hacer en todos los casos", al tiempo que ha destacado los "problemas" que supone "intentar solucionar los problemas del pasado sólo con datos del presente".

Y también ha incidido en que "hay que identificar el valor límite de exposición sin sufrir un impacto rápido sobre la salud y también los valores máximos que afecten a largo plazo (enfermedades crónicas y subcrónicas". Pero todo ello, ha asegurado, con el consenso de las publicaciones y las autoridades "porque no hay que confiar exclusivamente en los expertos".

EL "PROBLEMA" DE LA LEY CÁNTABRA CONTRA EL 'FRACKING'

Por otro lado, ha afirmado que el "problema" que tiene el Gobierno de Cantabria es "cómo aplicar el principio de precaución" en su postura contra el 'fracking'. Así, Viliani ha explicado que "Cantabria no quiere seguir adelante con el proyecto porque no se saben sus consecuencias", pero que adoptar este principio de precaución "no es algo que hacemos todo el tiempo".

Y en cuanto a su misma aplicación en Francia, cree que se puede deber a motivos políticos "porque en Francia hay muchas centrales nucleares". Del mismo modo, ha defendido que "no hay que bloquear el 'fracking', hay que controlarlo" y ha opinado que "el bloqueo se da no porque haya daños, sino porque en Europa no hay mecanismos de monitorización".

"Estamos sufriendo el efecto 'Nymby' ("No en mi patio"). Hay riesgos, pero no distintos a los de otros tipos de extracción. El balance (de la fracturación hidráulica) no es necesariamente negativo", ha argumentado.

CONTAMINACIÓN ACUÁTICA, GASEOSA Y POR DIÉSEL

Viliani ha hecho un repaso a los distintos impactos físico-químicos y psicológicos que puede sufrir la población cercana a las instalaciones del 'fracking', aclarando que "las personas que viven más cerca y reciben una remuneración económica tienen menos riesgo de sufrir enfermedades".

En este sentido, se ha detenido en la contaminación acuática, en la gaseosa por la liberación de gases procedentes de los pozos y por diesel, que es "la más importante" porque es "un potencial cancerígeno.

"Hay que saber --ha dicho sobre la contaminación por diésel-- cuántos camiones va a haber en el proyecto, cuánto van a emitir, cuántas van a ser las emisiones de los generadores, si existen grupos vulnerables -niños, ancianos y mujeres embarazadas--, cuáles van a ser las medidas de seguridad del propio proyecto y cuál es la vigilancia de la calidad del aire que se ha establecido", ha relatado.

En cuanto a la emisión de gases desde los pozos, ha apuntado que se producen, por ejemplo, "en el compresor y en los tanques de almacenamiento" y que "un problema muy importante es la quema de gas en antorcha porque libera materia particulada, radón, benceno o metano". No obstante, ha comentado que debido a la ausencia de estudios "no se sabe si habrá cambios a peor o mejor" tras su interacción con las elementos químicos existentes en el terreno. "Hay mucha incertidumbre", ha lamentado.

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