El Seminario de Comillas invita a realizar "un viaje en el tiempo" a través de casas y jardines emblemáticos

El Curso de Verano UC incluye visitas guiadas a Las Fraguas o a la Quinta Labat

Curso de Comillas
UC
Europa Press Cantabria
Actualizado: martes, 7 julio 2015 13:51

COMILLAS, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Seminario Mayor de Comillas acoge desde este martes un curso sobre 'Casas y jardines históricos' que permitirá realizar "un viaje en el tiempo" a través de diversos ejemplos emblemáticos de Cantabria para entender la vinculación entre el edificio y el entorno con la arquitectura y, en especial, con el jardín, entendido como espacio privado e íntimo.

Según ha informado la Universidad de Cantabria (UC) en un comunicado, se trata de dar a conocer y entender el momento en el que vivieron cada uno de sus propietarios y familias, "su pasado y su presente", con un planteamiento "transversal y multidisciplinar", analizando la historia, la arquitectura, el paisajismo, la jardinería y la historia del arte, según ha explicado la responsable de este seminario y directora académica del Centro Universitario CIESE-Comillas, Celestina Losada.

El seminario 'Casas y jardines históricos. Un patrimonio cultural' se celebra hasta el próximo viernes en la sede de Comillas de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC) e incluye visitas guiadas a la finca de Cotubín, en Esles de Cayón, a la isla de Pedrosa, al Jardín Histórico de Puente San Miguel (de la familia Botín), al Palacio de Los Hornillos, en Las Fraguas, o a las fincas de las familias Güell y Lamadrid.

En el acto de inauguración de este seminario, que cuenta con 33 alumnos, han participado la alcaldesa de Comillas, Teresa Noceda; la vicerrectora de Cultura, Participación y Difusión de la UC, Elena Martín Latorre; la directora académica del Centro Universitario CIESE-Comillas, Celestina Losada; y el director de los Cursos de Verano de la UC, Manuel Estrada.

Para Losada, este curso representa una oportunidad "única" para conocer casas y jardines que, de otra manera, "no se podrían visitar" y señaló que, a través de un análisis "más allá de los aspectos meramente constructivos" e introduciendo áreas transversales, como la historia, la literatura, la música o aspectos sociales y culturales, se llega a conocer y a entender la época en la que se construyeron estas casas y sus entornos.

"Hay cosas que no son separables, y arquitectura, patrimonio e historia van de la mano. Gracias también a la literatura, por ejemplo, podemos saber la época en la que se inserta la historia de estas casas y sus jardines y qué influencia podían tener en el paisaje que le rodea", destacó Losada.

Esta doctora en Historia del Arte puso como ejemplo la casa de la Finca Altamira, en la que vivió la escritora Elena Quiroga de niña y que, en su edad adulta, escribió 'Tristura', novela en la que narra cómo vivían en esa casa, la historia de la familia y cuáles eran los modos de vida y los hábitos de entonces.

"Hay ciertos elementos que nos trasladan o llevan a un viaje en el tiempo para ponernos en situación y entender mejor la época de cada edificio y entorno, escarbar y rascar en el fondo de estas casas y en su historia, porque, de otra manera, no pasaría de una casa muy bonita con un jardín muy bonito. Pero hay algo más", explicó.

En este sentido, Losada precisó que se trata de encontrar la explicación a cómo, por ejemplo, a finales del siglo XIX aparece una casa de estilo europeo en mitad de un pueblo pesquero como Comillas, con un jardín "impresionante" como espacio intermedio de relación o de contacto con el resto de la sociedad, pero también de diferencia entre "lo público y lo privado y lo íntimo de lo no íntimo".

PROTECCIÓN Y CATALOGACIÓN

La primera ponencia de este curso, 'Jardines de España: utopía y realidad de nuestro patrimonio paisajístico', ha sido impartida por la doctora en Arquitectura y Paisajista Ana Luengo, quien consideró que, en los últimos 20 o 30 años, se ha avanzado "muchísimo" en la protección, catalogación y conservación de los jardines históricos como patrimonio.

Aunque afirmó que, si se compara con los distintos tipos de patrimonio, como los conjuntos históricos, los monumentos o los yacimientos arqueológicos, "sigue teniendo la sensación" de que con los jardines "vamos un poco más por detrás", de que se interviene en ellos "de una manera más ligera" y de que "todavía somos más permisivos a la hora de catalogar o no".

Esta experta destacó que Cantabria cuenta con cinco jardines históricos, protegidos y declarados, que son el que pertenece a la familia Botín, en Puente San Miguel; el del Palacio de Sobrellano en Comillas; el de la península de La Magdalena, en Santander; el del palacete de Ocharan, en Castro Urdiales; y el parque Manzanedo, en Santoña.

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