Absuelven al dueño de un restaurante denunciado por un vecino por ruidos

Europa Press Cantabria
Actualizado: miércoles, 16 febrero 2011 14:28

SANTANDER 16 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha absuelto al propietario de un hotel restaurante de Reocín que fue denunciado por un vecino que achacaba sus problemas de ansiedad a los ruidos del establecimiento.

El hombre pedía que el dueño del restaurante fuera condenado a cuatro años de cárcel y le indemnizara además con unos 1.360 euros, pero la Audiencia cree que no se ha acreditado que los problemas del vecino se deban a los ruidos y, además, recalca que ni siquiera se han realizado mediciones para determinar si excedían lo permitido.

Según se explica en la sentencia, conocida este miércoles, la denuncia se presentó contra el propietario de 'La Casona del Valle', de Reocín, por parte de un vecino que sufre una sintomatología ansiosa que asocia a ruidos procedentes del hotel restaurante.

Sin embargo, la Audiencia subraya que el propio denunciante no ha visto ningún aparato musical en el exterior del local, ni altavoces, orquestas o grupos musicales. Tampoco ha precisado si los supuestos ruidos se producían durante el día o la noche. Simplemente, sostiene que tenía que permanecer en su casa sin abrir puertas ni ventanas por el ruido, y que necesita ansiolíticos para dormir.

También el informe del médico forense acredita el consumo de los ansiolíticos y señala que la sintomatología puede ser consecuencia de un fenómeno de contaminación acústica, pero lo apunta por las propias referencias del denunciante y, además, hay otro informe médico previo que considera "muy improbable" la relación causa-efecto entre los supuestos ruidos y los problemas del vecino.

La sentencia reconoce que en el local se celebran bodas y entiende que llevarán asociado acompañamiento musical. Admite también la existencia de una resolución del Ayuntamiento que ordena al local cesar en los ruidos, pero precisa que es una resolución basada sólo en la denuncia del mismo vecino y el Consistorio ni siquiera realizó "ninguna" medición acústica.

En definitiva, la Audiencia señala que no se ha acreditado ni la frecuencia de las emisiones, ni su intensidad, ni su potencial repercusión en la salud humana.

A su juicio, "ante esta ausencia de datos sobre el concreto modo en que se han emitido los ruidos, su duración, los periodos de emisión o intensidad", no basta con un informe médico forense que "se limita a certificar" que una sintomatología ansiosa puede deberse al ruido, pero sin concretar que en este caso sea ésa la causa.

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