SANTANDER 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
El director de la Unidad CRIS de Terapias Avanzadas en Cáncer Pediátrico del Hospital La Paz, Antonio Pérez Martínez, ha recibido este viernes el II Premio Nacional de Medicina Marqués de Valdecilla por la posibilidad que ofrece a niños y adolescentes con cáncer infantil.
En un comunicado, el Gobierno de Cantabria se ha rendido ante una de las personas "que no se ha limitado a ocupar un lugar destacado dentro de la medicina, sino que ha ensanchado sus límites médicos y ha sido capaz de unir asistencia, investigación, docencia e innovación".
Y es que, según el consejero de Salud, César Pascual, Pérez Martínez ha conseguido convertir una pregunta científica en una oportunidad terapéutica y ha transformado el conocimiento en algo que llega hasta la cama del paciente y modifica su vida.
Sin embargo, el doctor se ha definido como "un pediatra, un médico de niños que trata de cuidar a los niños de una enfermedad que es absolutamente antagónica con el sinónimo de ser niño o adolescente", como es el cáncer infantil.
El II Premio Nacional de Medicina Marqués de Valdecilla, para Pascual, ha recaído en una persona cuya "verdadera" biografía no está escrita en sus investigaciones y publicaciones, sino en aquellos pequeños y sus familias, que después de haber escuchado que no quedaban alternativas, "volvieron a escuchar la palabra que parecía extinguida: posibilidad".
De hecho, el consejero ha asegurado que, si por algo destaca Pérez Martínez es porque él y su equipo han ofrecido nuevas posibilidades terapéuticas a jóvenes que prácticamente habían agotado todas las alternativas.
El premiado ha agradecido el recibir este galardón, puesto que reconoce al médico investigador "que es capaz de responder en un laboratorio a las preguntas que hacen los pacientes y de diseñar mejores tratamientos para los niños de ahora o para los del futuro".
Por ello, ha aprovechado su intervención para alzar la voz y defender y pedir más investigación académica de "estas enfermedades huérfanas" que son los cánceres del desarrollo, es decir, todos aquellos "poco frecuentes, raros y ultra raros en niños y adolescentes".
Y es que, esa "escasa frecuencia" de investigación penaliza el desarrollo de nuevas estrategias por parte de la industria farmacéutica, porque "ningún niño debería morir al amanecer de su vida".
Pérez Martínez ha repasado su cruzada contra la enfermedad y ha explicado cómo la unidad que dirige ha demostrado que un hospital público puede diseñar, producir y administrar medicamentos vivos, células del sistema inmune entrenadas para reconocer y destruir los tumores resistentes a los tratamientos.
"Hemos aprendido a identificar nuevas dianas, a reposicionar viejos fármacos y diagnosticar nuevos genes de fusión, ya que hoy sabemos que el origen de la vida es celular, que la muerte es celular y que el tratamiento también es celular", ha señalado.
Por su parte, el gerente de la Fundación Marqués de Valdecilla, impulsora del premio, José Franscisco Díaz, ha definido la carrera del doctor alrededor de tres grandes pilares: las terapias avanzadas aplicadas a la práctica clínica; la investigación traslacional, y la formación de nuevas generaciones de médicos e investigadores, junto a un cuarto elemento transversal, como es la internacionalización.
Cuatro elementos, ha manifestado el gerente, que resumen "con claridad" el alcance y la profundidad de su contribución.
Díaz ha repasado los datos en torno a su trayectoria profesional, que pasan por cientos de publicaciones y comunicaciones, participación y liderazgo en numerosos proyectos competitivos y una producción que abarca desde el trasplante hematopoyético hasta las células NK, las terapias CART y la medicina de precisión.
Por último, Pérez Martínez se ha comprometido a "seguir trabajando para que la ciencia llegue a cada paciente y a cada niño y adolescente que lo necesite". En definitiva, para que algún día se pueda decir que "ningún paciente se nos ha quedado en el camino sin la oportunidad y sin la esperanza de llegar a conseguirlo".