SANTANDER, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Colegio de Médicos de Cantabria acusó hoy al Servicio Cántabro de Salud (SCS) de haber "extorsionado y chantajeado" a pacientes tratados con metadona en el Centro de Salud de Santoña para que consintieran la publicación de sus datos personales, una vez que ya se habían hecho públicos. Por ello, el Colegio exigió el cese de los responsables del SCS y el de la consejera, Rosario Quintana.
En rueda de prensa, el presidente del Colegio de Médicos, Pablo Corral, el abogado del Colegio, Gabriel Rodríguez, y Mª Ángeles Herrera, de la Junta Directiva, explicaron que se han recibido dos denuncias de pacientes, cuyos datos fueron expuestos en el tablón del Centro de Salud de Santoña, en las que se expone que "su consentimiento fue dado de forma irregular, en un caso bajo engaño y en el otro bajo amenaza de no suministrarle metadona".
Según lo investigado por la organización colegial y los profesionales del Centro de Salud, al poco de que surgiera la polémica, en el mes de marzo, cuando el gerente de Atención Primaria colocó en el tablón de anuncios una lista con datos confidenciales sobre los pacientes tratados con metadona, un alto cargo del SCS mantuvo "a puerta cerrada" y sin la presencia "de ningún miembro del equipo" médico, reuniones con algunos pacientes.
El Colegio de Médicos indicó que una semana más tarde de que se produjeran dichas reuniones, aparecieron informaciones en medios de comunicación en las que dos pacientes aseguraban que ellos sí habían autorizado al SCS la publicación de sus datos.
Sin embargo, Corral explicó que estos dos pacientes "no estaban entre los cinco afectados cuyos datos fueron expuestos en el tablón, de cara al público" y que, además, los que sí se habían visto afectados expusieron a los profesionales del centro todo lo relacionado con las visitas recibidas días atrás.
En este sentido, el Colegio de Médicos defendió que los pacientes agraviados afirmaron que las visitas que habían recibido por parte de un alto cargo del SCS tenían por objetivo que "firmaran un consentimiento por la publicación de los datos", bajo la "amenaza de que si no, podían tener problemas en el suministro de la metadona".
Todo esto prueba, según señaló Corral, que "en Santoña se expusieron datos confidenciales de pacientes al público", que "no se contó con el consentimiento previo de los pacientes" y que éste "se tuvo a posteriori, según manifiestan al menos dos afectados, bajo mentiras y amenazas veladas de no suministrar metadona".
'CESES FULMINANTES'
"La gravedad de los hechos expuestos no tiene parangón en la historia de la sanidad pública en Cantabria", aseveró Corral, que apuntó que "las órdenes para cometer este atropello" y "calumniar a este Colegio y a los profesionales de Santoña procedieron tanto del SCS, como directamente de la Consejería de Sanidad".
"En caso de que se confirme lo denunciado -en los tribunales- se han utilizado los tratamientos médicos para extorsionar y chantajear a los pacientes y obtener de ellos unas autorizaciones para justificar una actuación que nunca debió producirse", precisó.
Por todo ello, y porque la Consejería se ha dedicado a "falsear información, a confundir a la población" y a "poner bajo sospecha a los profesionales", el Colegio de Médicos de Cantabria exige el "cese fulminante" y que "sean apartados" los "responsables de estos hechos", a nivel máximo, según recalcó, la consejera Quintana.
Igualmente, solicitaron que "se lleve a cabo una investigación por parte de personal independiente de los hechos acaecidos", que el Gobierno de Cantabria "pida disculpas públicas" al Colegio de Médicos, a los profesionales del Centro de Salud de Santoña, "por las mentiras vertidas sobre los mismos a lo largo de estos meses" y "sobre todo, a los pacientes cuyos datos clínicos han quedado expuestos".
"La situación es extremadamente grave y requiere una actuación contundente, inmediata y, sobre todo tranquilizadora hacia los usuarios de la sanidad pública, por parte del Gobierno de Cantabria", concluyó.