SANTANDER, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte ha presentado hoy una nueva edición de la obra 'Marianela', de Benito Pérez Galdós, que incluye un estudio del cronista oficial de Santander, Benito Madariaga, que sitúa la historia en Torrelavega y las minas de Reocín.
Según explicó Madariaga en rueda de prensa, muchos estudiosos de la obra galdosiana desconocen que las localidades de 'Villafangosa' o 'Villamojada' hacen alusión en realidad a Torrelavega, un pueblo a finales del XIX, que el escritor canario conocía por las largas estancias que pasó en Santander durante muchos años de su vida.
"'Marianela' es cántabra por su ambientación y porque así lo expresa claramente el autor al final", explica Madariaga en su estudio, pues 'Villafangosa' "es Torrelavega, la población principal, designada así por la abundancia de lodos en sus calles y caminos aún sin adoquinar y por la consiguiente abundancia de pozas debido a la lluvia".
Sobre la protagonista, -una mendiga adolescente que se enamora de un ciego que al recobrar la vista la desdeña por otra- Madariaga explica que "no sabemos" si el autor de 'Fortunata y Jacinta se inspiró en algún personaje real, aunque en una carta escrita a los hermanos Álvarez Quintero les retrataba a la muchacha como "una mozuela raquítica, desgarbada, la faz melancólica, los ojos como ascuas y las greñas en desorden".
Estos rasgos caracterizan el cuadro realizado por Indalecio Sobrino, que ilustra la portada de esta 'Marianela', que el propio Pérez Galdós vio representada en el Casino de Santander, en 1917, protagonizada por Margarita Xirgu, y en Torrelavega.
Como detalle curioso, Madariaga explica que el día de la representación en la capital del Besaya, había un cartel en el 'gallinero' del teatro en el que se leía: "los obreros de Torrelavega saludan a los apóstoles de la cultura'.
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Javier López Marcano, expuso su deseo de que 'Marianela' se incluya en la programación del recuperado Teatro Concha Espina, próximo a inaugurarse.
En esta reedición, en la que se sigue el texto del original que salió de la imprenta de La Guirnalda en 1878, la Consejería ha imprimido 500 ejemplares, veinte de los cuales se han remitido a centros escolares canarios.