Díaz Tezanos vincula el fin de la violencia machista a un cambio en el discurso social

10:00 Sala Riancho Del Palacio De La Magdalena La Vicepresidenta Regional Y Cons
GOBIERNO DE CANTABRIA
Publicado 03/09/2018 14:30:26CET

SANTANDER, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

La vicepresidenta y consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, ha vinculado el fin de la violencia machista a un cambio en el discurso social y ha asegurado que para actuar contra la violencia se debe intervenir "desde y contra su componente cultural".

Díaz Tezanos ha hecho estas declaraciones durante la inauguración del encuentro 'Violencia machista, cultura y sociedad', en el marco de los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

"Si no se produce ese cambio en el discurso social, podemos seguir muchos años elevando la voz y denunciando desde las instituciones y en la calle, pero no crecerá suficientemente el rechazo social que el maltrato y el asesinato machista merece ni desaparecerá el sustrato cultural que lo sustenta", ha afirmado.

Según la vicepresidenta, "las normas y valores del patriarcado" se transmiten desde la escuela, las amistades, los medios de comunicación, la literatura, el deporte, incluso las reglas de la política, y "todos esos ámbitos de transmisión de la cultura machista siguen interfiriendo constantemente en esta dinámica de las relaciones y mantiene, justifica y explica aún hoy los actos de violencia que nos estremecen".

En este sentido, ha defendido que para actuar contra la violencia se debe intervenir desde y contra su componente cultural para llegar a vivir algún día en un modelo social mucho más democrático, justo e igualitario.

Además, la vicepresidenta ha considerado clave en la lucha contra la violencia machista la prevención y ha afirmado que la mejor manera de prevenir es educando en igualdad a todos los niveles y en todos los ámbitos. "La igualdad es esencial para el desarrollo de un país, no habrá desarrollo sin igualdad, y conseguir esa igualdad real es tarea de todos", ha declarado.

Para este objetivo, Díaz Tezanos ha confirmado el compromiso del Ejecutivo regional y, en concreto, de la Dirección General de Igualdad y Mujer. "Tenemos un compromiso claro con el avance hacia la igualdad real entre el hombre y la mujer y en la lucha contra la violencia de género, que es el problema más grave que tiene nuestra sociedad".

Para Díaz Tezanos, estamos en un momento "esperanzador" por los avances políticos y legislativos que se han aprobado en estos dos últimos meses tras el Pacto de Estado contra la violencia de género. "Nos ha dado herramientas y recursos a quienes hemos asumido la responsabilidad de hacer cumplir las leyes y defender los derechos de las mujeres, las niñas y las adolescentes, poner fin a la impunidad de los culpables de la violencia machista y dar una salida digna a las victimas adultas y a los menores", ha afirmado.

Miguel Lorente, director del encuentro, también se ha referido a los cambios que se ha dado en el tratamiento de la violencia de género y ha recordado cómo se ha pasado de negar la violencia machista, asumiendo que era un problema individual y privado, a negar, en la actualidad, el machismo en la violencia.

"Ahora se reconoce que hay violencia pero se niega que sea el machismo quien propicia esa criminalidad", ha asegurado Lorente. "Hay que desmontar la estrategia del machismo", ha afirmado.

"Hay que seguir cuestionando la realidad de la violencia de género, yendo al principio del problema trabajando las circunstancias, los elementos que existen en la sociedad para que cada año haya 60 nuevos hombres, diferentes, que asesinan a una mujer con la que han mantenido o mantienen una relación de pareja", ha asegurado Lorente quien ha puesto el acento en la "normalidad" desde la que se comente esos asesinatos.

"Lo hacen desde la normalidad, no son hombres que forman parte de grupos delincuentes, vinculados a la criminalidad, no tienen patologías ni alteraciones", ha recordado Lorente quien, en este sentido, ha reivindicado la necesidad de "romper con la normalidad cómplice porque es la normalidad la que da justificaciones".