SANTANDER, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Cantabria ha activado la fase de preemergencia del Plan Especial de Protección Civil por fenómenos meteorológicos adversos (METEOCANT), una situación de alerta y seguimiento motivada por el aviso especial por tormentas y precipitaciones emitido por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) entre las 15.00 horas y la medianoche.
El Ejecutivo ha informado en un comunicado que la Consejería de Presidencia ha tomado esta decisión en base al informe del Servicio de Protección Civil y Emergencias de la Dirección General de Seguridad y Protección Ciudadana, ante la alerta naranja (peligro importante) por tormentas que podrán estar acompañadas de rachas muy fuertes de viento y granizo grande en toda la región, y la amarilla (peligro bajo) por lluvias con una precipitación acumulada de 15 litros por metro cuadrado.
Por ello, desde el Ejecutivo cántabro, y con sentido preventivo, se ha puesto en marcha esta fase del METEOCANT, en la que se va a llevar a cabo un seguimiento de las condiciones que estos avisos puedan generar.
Por este motivo, la consejera de Presidencia y Seguridad, Isabel Urrutia, ha hecho un llamamiento a la población para que se eviten desplazamientos innecesarios o la permanencia y realización de actividades de ocio en zonas de montaña o al exterior.
RECOMENDACIONES
Dada la alta probabilidad de tormentas y lluvias intensas previstas, la consejera ha pedido a los cántabros y visitantes que eviten permanecer en el exterior, especialmente en zonas de campo, así como evitar desplazamientos innecesarios o la cercanía a ríos o zonas de torrentes de agua.
Ante una situación de riesgo provocada por una tormenta en el campo, es recomendable: buscar un lugar donde cobijarse, como un coche o un edificio, evitando permanecer al aire libre, sobre todo en praderas y lugares abiertos, si se está lejos de un refugio adecuado; mantenerse alejado de las masas de agua y de zonas altas; no refugiarse debajo de árboles, en particular si están aislados y alejarse de alambradas, verjas, vías del tren y otros objetos metálicos, al igual que de zonas ricas en mineral de hierro.
Aunque el peligro de las tormentas para las personas se produce, fundamentalmente, en campo abierto, no obstante, dentro de los núcleos urbanos también hay peligro de rayos.
Por tanto, conviene tener presente que en la calle, el abrigo de los edificios protege del riesgo de las descargas; mientras que dentro de casa hay que evitar corrientes de aire, porque atraen los rayos, cerrando puertas y ventanas en caso de tormenta.
Durante la tormenta no bañarse o ducharse, ya que el agua es una buena conductora en caso de la electricidad.
Además, se recomienda proteger los electrodomésticos desenchufando aquellos que se pueda para evitar que sean dañados por una subida de tensión o que ocasionen descargas eléctricas.
De igual modo, y al objeto de evitar riesgos ocasionados por precipitaciones intensas, se recomienda no estacionar vehículos ni acampar en cauces secos, ni a la orilla de ríos, para evitar ser sorprendido por una súbita crecida de agua o por una riada.
En el caso de tener que viajar, procurar circular, por carreteras principales y autopistas y evitar con el coche zonas de vaguada que puedan verse afectadas por una riada y no atravesar los tramos que estén inundados, la fuerza del agua puede arrastrar y hacer flotar el vehículo.
En caso de encontrarse en el campo, hay que alejarse de los ríos, torrentes y zonas bajas de laderas y colinas, para evitar ser sorprendido por una súbita crecida de agua o por una riada y mantenerse informado de las predicciones meteorológicas y del estado de las carreteras.
En último término, Urrutia ha recordado a los ciudadanos que ante cualquier incidencia hay que llamar al 112 lo antes posible para procurar una rápida intervención.