Actualizado 28/09/2015 14:31 CET

El Gobierno seguirá buscando un "inversor de futuro" para Ecomasa

Planta de Nestor Martin en Maliaño
EUROPA PRESS

SANTANDER, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Cantabria seguirá buscando un "inversor de futuro" para Ecomasa, la fábrica de estufas de Maliaño que comercializaba sus productos bajo la marca Nestor Martin, y cuyos administradores concursales anunciaron la semana pasada que iniciarán el proceso de liquidación de la fábrica, el despido de la plantilla y la venta de todos los activos que tenga Ecomasa

Así lo ha anunciado este lunes la vicepresidenta regional y consejera de Investigación, Universidades, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, quien, a preguntas de la prensa, ha subrayado que el "objetivo" del Gobierno es "intentar buscar un inversor de futuro" para Ecomasa y "mantener el mayor número de puestos de trabajo" en la factoría de Camargo.

Díaz Tezanos ha indicado que el Gobierno de Cantabria aún no dispone de la auditoría forense que ha encargado para conocer el destino de 21 millones de euros, de los que 18 son de dinero público y el resto aportados por los trabajadores.

Se trata "no solo de saber a dónde han ido a parar" esos millones, sino, sobre todo, si es posible recuperar parte de los fondos, especialmente los 3,5 millones de los trabajadores.

La vicepresidenta ha señalado que los empleados de Ecomasa mantuvieron la semana pasada una reunión en la Sociedad de Desarrollo Regional, Sodercan, donde apuntaron la posibilidad de constituir una cooperativa.

"Si es factible y viable, el Gobierno ayudará y apoyará esto", ha asegurado en relación a la propuesta de cooperativa Díaz Tezanos, quien ha insistido en que actualmente el Ejecutivo está buscando inversores para el proyecto.

La empresa Ecomasa World Investments S.L. abrió en febrero de 2013 y ha recibido desde entonces unos 18 millones de euros del Gobierno de Cantabria, así como 3,2 millones de las indemnizaciones de los trabajadores que subrrogó de la fábrica Teka.

La factoría llevaba ya sin funcionar desde principios de mes debido a la falta de tesorería para continuar con la producción y además el medio centenar de trabajadores que quedaban de la plantilla original --que ascendía a 98-- estaban inmersos en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que ahora, con la decisión de los administradores concursales, será de extinción.

No obstante, el inicio de las negociaciones para ejecutar esos despidos aún no tiene fecha aunque podrían arrancar dentro de dos semanas y probablemente se llevarían a cabo en el ORECLA, según fuentes del comité.