Goteras en la potabilizadora de El Tojo - CCOO
SANTANDER, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Inspección de Trabajo ha ordenado el cierre cautelar de zonas con goteras en la Estación de Tratamiento de Agua Poteble (ETAP) de El Tojo, en Camargo, y, además, ha iniciado un expediente sancionador contra la empresa concesionaria, FCC Aqualia, por no haber adoptado, en relación a los vestuarios, medidas necesarias para garantizar la salud y seguridad de los trabajadores expuestos a posibles riesgos biológicos.
Así lo ha anunciado este martes CCOO en un comunicado en el que "celebra" el cierre cautelar de las instalaciones afectadas por las goteras tras la denuncia presentada el pasado 21 de enero.
El sindicato ha subrayado que la medida de la Inspección de Trabajo "confirma sus denuncias" y ha exigido una "solución urgente y definitiva" para esta instalación, que abastece de agua a Santander y es "clave" para la capital.
CCOO ha indicado que ya lleva tiempo alertando públicamente del "deterioro" de las instalaciones y del "riesgo que suponía el mal estado de la cubierta", una situación que --subraya-- "ahora ha sido constatada por la Inspección de Trabajo".
Tras la denuncia, y como resultado de las actuaciones inspectoras, se ha requerido a Aqualia la adopción de medidas preventivas, entre ellas, la prohibición de acceso a las zonas afectadas por filtraciones de agua y "con posible riesgo estructural".
Para el delegado de CCOO en el servicio de aguas de Santander, Manuel Arsenio, esta decisión "confirma la gravedad de la situación denunciada y supone un paso necesario para proteger la seguridad de la plantilla", aunque ha advertido de que se trata de una "medida provisional".
"Lo que está ocurriendo demuestra que las denuncias del sindicato estaban plenamente justificadas y que existía un riesgo real que debe abordarse de inmediato, como ya ocurrió con los vestuarios, cuyas deficiencias, en parte, ya se han subsanado", ha indicado.
LA EMPRESA SE COMPROMETE A INICIAR ESTE MIÉRCOLES LA REPARACIÓN
De este modo, y con relación a las goteras, la empresa explicó a la Inspección que este miércoles 1 de abril era la fecha estimada para el inicio de los trabajos de reparación, aunque, según CCOO, está pendiente la formalización del contrato.
"Necesitamos una solución definitiva a los peligros que presenta la planta", ha insistido Arsenio, que ha exigido tanto a Aqualia como al Ayuntamiento de Santander, titular de la instalación, que actúen con la "máxima urgencia porque se trata de una infraestructura esencial para el abastecimiento de agua a Santander que no puede seguir en esta situación de deterioro".
EXPEDIENTE SANCIONADOR A AQUALIA
Por otra parte, la Inspección ha iniciado un expediente sancionador contra Aqualia por la no adopción de medidas preventivas necesarias para garantizar la salud y seguridad de los trabajadores expuestos a posibles riesgos biológicos.
Según se explica en el escrito de la Inspección, aportado por CCOO y consultado por Europa Press, la propia evaluación del puesto de analista de laboratorio demanda el uso de ropa específica de trabajo y "por consiguiente la necesidad de instalar taquillas para guardar, de forma separada, este equipamiento y la ropa de la calle.
Durante la visita de la Inspección a la potabilizadora se verificó la situación y disponibilidad de los aseos y vestuarios.
En relación a las taquillas, se comprobó que estaban ubicadas en un pequeño local, común para todas las personas trabajadoras sin distinción de género y consistente en una pequeña estancia con cinco taquillas, "insuficientes para el personal del laboratorio, teniendo en cuenta la ropa de trabajo, los equipos de protección y la ropa de calle".
Según el escrito, "no existen taquillas dobles ni la posibilidad de usar dos taquillas por persona".
Por ello, los trabajadores tienen que colocar sus prendas personales en perchas fuera de e en el exterior de las taquillas. Además, de acuerdo con lo manifestado una trabajadora, diariamente se tiene que cambiar en el aseo anexo para luego pasar al otro cuarto y colocar la ropa de calle en la taquilla y en las perchas.
Durante la visita, la Inspección comprobó que la empresa estaba llevando a cabo obras para la instalación de nuevos vestuarios para el personal femenino en un local cercano al puesto de trabajo donde, además, están previsto la puesta en funcionamiento de un nuevo aseo y una ducha.
Están previstas ocho taquillas, cuatro dobles con puertas independientes.
"No obstante lo anterior, se considera que la empresa debía haber realizado con anterioridad las acciones necesarias para dotar a las personas trabajadoras de taquillas y aseos adecuados", indica el escrito de la Inspección.
Ello constituye infracción en materia de prevención de riesgos laborales, por lo que se ha dado inicio al procedimiento sancionador administrativo.