Actualizado 07/07/2015 20:06 CET

Marín Castán: "La doctrina del TJUE es un severo varapalo a España en protección de los consumidores"

Marin Castán
EUROPA PRESS

"Parece que determinados sectores en España no terminan de asimilar" que los consumidores deben ser protegidos", denuncia

SANTANDER, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

El magistrado y presidente de la Sala Civil del Tribunal Supremo (TS), Francisco Marín Castán, ha asegurado que, "si somos honrados", hay que reconocer que la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) "es un severo varapalo a la justicia española en materia de protección de los consumidores que contratan productos financieros".

Así, ha lamentado que "la realidad es que nuestros gobernantes y nuestra comunidad jurídica tiene que asumir que la tutela tiene mucho que desear". "Los jueces europeos están preocupados porque en España no se protege a los consumidores y la preocupación está plenamente comprobada. En el TJUE cualquier día habrá una condena por incumplimiento que tendremos encima que pagar entre todos a base de impuestos", ha avisado.

De este modo, Marín ha afirmado que "los supervisores de todo el mundo fallaron al colocar a los clientes en una situación muy difícil, viendo cómo sus ahorros se iban a cero. La tutela presenta deficiencias y España tiene que responder sin reservas a las exigencias de la UE".

"No podemos seguir siendo una isla en este ámbito como en otros, como que no haya una segunda oportunidad --para empresarios--", ha explicado el magistrado, al tiempo que ha apostillado que esta tutela "viene determinada por la independencia".

PREFERENTES Y CLÁUSULAS SUELO

Marín, que ha recordado que el Supremo "todavía no se ha pronunciado sobre las preferentes", también ha denunciado que "las cláusulas suelo afectan a la transparencia y nadie puede defender que no es así".

El magistrado se ha pronunciado así durante una mesa redonda del encuentro 'Tutela del consumidor en la contratación financiera', que se celebra esta semana como parte de los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en Santander, en la que también ha comentado que "el pleno de la sala ha conocido contratos muy similares a las preferentes y en septiembre se conocerán las correspondientes sentencias, pero no puedo adelantar nada".

"LA PLEBE TAMBIÉN TIENE DERECHOS"

"La plebe también tiene derechos", ha contestado Marín al ser recriminado por haber sido populista por su postura. "No se puede decir que se tiene una interpretación parcial porque la protección de los consumidores está en la Constitución Española", ha dicho, al tiempo que ha recordado que si un juez actúa de oficio "no tiene que ser neutral", lo que "no significa que se actúe contra los acreedores y los bancos".

"Parece que determinados sectores en España no terminan de asimilarlo y los jueces si lo están asimilando. No es que los jueces estén contra los bancos, es que el Derecho obliga especialmente a proteger a los consumidores. Parece que a alguien no le guste, pero es así. Cuando ese Derecho se derogue, se actuará de otra manera", ha relatado.

Por todo ello, ha defendido que "en el Supremo hacemos las cosas con el mejor deseo de acertar y ajustarnos a la normativa europea y a la Constitución. El peor pecado de los juristas es la soberbia", ha puntualizado.

"ES UNA PRETENSIÓN IRREAL" QUE SE LEAN LOS CONTRATOS EN EL BANCO

"La transparencia es decirle de verdad al consumidor aquello que más le importa. Es fácil de conseguir cuando se quiere", ha agregado, el tiempo que ha criticado que algunos trabajadores de oficinas no dejan que los consumidores no se lleven a su casa los contratos.

"Es una pretensión irreal pretender que el consumidor se lea en cinco minutos el contrato delante del trabajador de la oficina bancaria", ha apuntado Marín.

Por ello, en alusión a algunas sentencias del TJUE, ha reivindicado que "no se pueden ofrecer préstamos de interés variable si el banco tiene datos por los que sabe que va a haber un interés fijo a su favor".

No obstante, ha recordado que no todas las sentencias son a favor de los clientes y en contra de los bancos, sino que también hay casos en los que se ha dado la razón a las entidades financieras.

Asimismo, ha incidido en una sentencia del TS del 7 de julio, afirmando que "una cosa es el contrato de seguro, que es aleatorio, en el que se cubre de un riesgo a cambio de una prima, y otra cosa es un contrato de apuesta, que es el caso de los 'swaps' frente al riesgo de la subida de los tipos de interés. Pero al cliente no se le advertía de lo que podría ocurrir si bajaban estos tipos", ha concluido el magistrado.