SANTANDER, 5 May. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido a un hombre, que está en prisión, por presuntamente agredir a otros tres en un bar de la zona de ocio nocturno de Santander porque uno de ellos le recriminó haberle manchado al derramar líquido sobre él.
A uno le rompió dos dientes y los huesos nasales de un cabezazo y a otro le causó lesiones graves en un ojo al golpearle con un vaso.
Sobre las 3.50 horas del pasado viernes, 1 de mayo, el Centro de Mando de la Policía recibió varias llamadas telefónicas informando de una reyerta con varias personas involucradas que se estaba produciendo en un local de ocio nocturno del centro.
Varias dotaciones se trasladaron al lugar y localizaron en el exterior del establecimiento a dos hombres con lesiones visibles, por lo que solicitaron asistencia sanitaria.
Uno de ellos tenía varias heridas sangrantes en la cara, que previsiblemente iban a requerir sutura, y el otro, dos dientes rotos. Además, localizaron a un tercer individuo que dijo ser amigo de los anteriores y haber sido agredido también en el mismo acto y por la misma persona, aunque no mostraba lesiones de entidad.
Los dos heridos fueron trasladados por los servicios sanitarios al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
A través de las víctimas y los testigos, los agentes supieron que la agresión se originó poco antes, en el interior del local, tras el derrame de líquido sobre el tercero de los heridos identificados.
Al recriminar lo ocurrido a quien le había manchado, ese individuo le dio un cabezazo en la cara a uno de sus amigos, provocándole la fractura de las piezas dentales y de los huesos propios. Seguidamente, el agresor golpeó con un vaso a su otro amigo, lo que le causó diversos cortes en la cara.
Con toda la información obtenida, los agentes detuvieron al presunto agresor, que se encontraba en el lugar, por un delito de lesiones y lo trasladaron a dependencias policiales.
Los agentes que se hicieron cargo de la investigación constataron a través de los servicios sanitarios que el hombre que había recibido el cabezazo en la cara tenía rotas dos piezas dentales así como los huesos propios, mientras que la víctima del impacto del vaso había sido intervenida quirúrgicamente por haber sufrido lesiones graves en un ojo y permanecía ingresado en el hospital.
Finalizadas las diligencias de investigación, el detenido pasó a disposición judicial que decretó su ingreso en prisión.