SANTANDER, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
Profesionales del servicio de Radioterapia del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla subrayaron hoy los avances del tratamiento radiológico contra el cáncer de mama, una terapia que puede llegar a reducir un 40% las posibilidades de recaída. Así, una mujer a la que se detecte el cáncer en estadio primario y sea tratada con radioterapia puede reducir "de un cuarenta y tantos por ciento a un dos o tres por ciento, como mucho", la posibilidad de que la enfermedad se reproduzca.
Este es sólo uno de los muchos argumentos que el jefe de Servicio de Radioterapia de Valdecilla, Leopoldo Pérez-Lastra, empleó hoy para incidir en las mejoras que ha experimentado este tratamiento en los últimos años y en las ventajas de su aplicación contra el cáncer de mama.
Sus explicaciones coinciden con la celebración hoy del Día Mundial del Cáncer de Mama, jornada que ha aprovechado la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales del Gobierno cántabro para intentar que los servicios de radioterapia y su "eficacia" sean más conocidos entre las ciudadanas de la región, para que tomen así conciencia de la importancia de la detección precoz de la enfermedad, de la que se detectan unos 200 casos al año en la región (220 en 2005).
Por este motivo, el servicio de medicina nuclear de Valdecilla abrió hoy sus puertas a los medios de comunicación en una visita encabezada por la consejera de Sanidad, Charo Quintana, y por el gerente de Valdecilla, Francisco Cárceles. Hace ahora un año la consejera visitó las unidades de diagnóstico y ahora ha optado por las instalaciones de tratamiento radiológico, que "no son suficientemente conocidas por la población general".
El doctor Pérez-Lastra, encargado de guiar la visita, coincidió en que se trata de un servicio "muy desconocido". En el caso de Valdecilla, dijo que es un servicio "excelentemente dotado" y cuenta, por ejemplo, con una TAC simulador de "última generación" que, por el momento, es el único de sus características existente en España.
Según dijo, aunque hace años la radioterapia dejaba "secuelas", hoy por hoy se cuenta con tecnologías y medios más que suficientes para "minimizar los efectos secundarios". En la actualidad también se ha incrementado el número de pacientes con cáncer de mama remitidas a radiología, debido al incremento de las intervenciones conservadoras que no suponen la extirpación completa de la mama, sino sólo del tumor.
PROCESO
En estos casos en los que no hay extirpación de la mama es imprescindible aplicar radioterapia para reducir las posibilidades de recaída en la misma zona. Actualmente, el 60% de las mujeres que llegan al servicio de Radioterapia de Valdecilla por cáncer de mama han sido sometidas a intervenciones conservadoras.
El tratamiento dura unas siete semanas, con sesiones diarias de lunes a viernes. La paciente recibe sólo unos segundos de radiación, pero permanece en el acelerador unos 15 minutos porque el proceso de preparación y protección es "complejo". La radiación mata las células malignas y también afecta a las buenas, pero éstas pueden regenerarse.
Una vez que una paciente llega al servicio de Radioterapia, después de haber sido ya intervenida, lo primero que se hace es llevarla al TAC simulador para determinar las zonas en las que se aplicará la radiación. Después, en la sala de dosimetría y planificación se calcula el nivel de radiaciones que recibirá la paciente y, el último paso, es ya la administración del tratamiento en el acelerador.
GANGLIO CENTINELA
Las mejoras en el tratamiento del cáncer de mama no sólo afectan a la radioterapia, sino también a la intervención para extirpar el tumor y los ganglios dañados. En este sentido, la consejera de Sanidad aludió a la técnica del ganglio centinela, cuyo funcionamiento explicó el adjunto de Medicina Nuclear Ignacio Banzo.
Desde que se aplica esta técnica en Valdecilla se han realizado unas 50 determinaciones de ganglio centinela, una práctica "relativamente sencilla" para determinar qué ganglios axilares están afectados y evitar así la extirpación de todos ellos, ya que la eliminación de los ganglios produce problemas a largo plazo en el brazo afectado.
En palabras de Charo Quintana, todo ello hace que hoy en día se puedan obtener "curaciones pagando un precio mucho menor de lo había que pagar" anteriormente. En la actualidad ya no es necesario en muchos casos extirpar la totalidad de la mama o de los ganglios y la radioterapia ya no deja "señales físicas", agregó la consejera, quien consideró que son "buenas noticias" que deben dar a las mujeres "mayores fuerzas para realizarse las mamografías".
Preguntada por los tiempos medios de espera en las pruebas mamográficas, al margen de las del programa de detección precoz del cáncer de mama, la consejera aseguró que las mamografías "de sospecha diagnóstica" se realizan "con razonable rapidez", en un plazo de días o una semana, o como mucho de diez días. Las de control son las que esperan más, pero periódicamente se ponen en marcha programas especiales para mantenerlas en tiempos de espera "razonables".