SANTANDER 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico mantiene el nivel amarillo de seguimiento en el río Gándara por riesgo de inundación, riesgo que ha desaparecido a lo largo de la jornada en otros ríos de la región como el Asón, el Miera y el Pas, donde las crecidas han remitido.
Ante la situación de vigilancia en la que se encontraba Cantabria debido a la crecida de sus ríos por las lluvias y el deshielo, el presidente, Ignacio Diego, ha querido enviar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía.
"El Gobierno, a través de sus servicios, está permanentemente atento, pendiente y en disposición de actuar cuando se requiera, y hacerlo, además, con prontitud y en las mejores condiciones que les permiten ahora unos equipos mejorados", ha dicho.
Asimismo, se han abierto ya a la circulación los tramos afectados por desprendimientos en las carreteras Ruda-Esles (CA-619) y Selaya-Vega de Pas (CA-262).
Además, permanecen cerrados al tráfico los puertos de La Sía (CA-665), entre los kilómetros 7 y 8,4; Lunada (CA-643) entre los kilómetros 8 y 14,3; Estacas de Trueba (CA-631) entre los kilómetros 8 y 14,3; y Palombera (CA-280) entre los kilómetros 20 y 32.