SANTANDER, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Estado de Universidades, Miguel Ángel Quintanilla, consideró hoy en Santander que "el problema más importante" de la selección del profesorado universitario en España "es la calidad y la competitividad" junto a "la movilidad", aunque en los últimos años se ha "mejorado" en este sentido.
Así, tras ser preguntadazo en rueda de prensa, Quintanilla, quien clausuró la Escuela de Iniciación Universitaria 'Blas Cabrera' de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), afirmó "no estar preocupado" por "la endogamia" que en ocasiones se achaca a la selección de docentes en las universidades españolas sino "por la calidad, la competitividad y la movilidad".
Lamentó que en España "los profesores se instalan en un sitio y tienen más tendencia a quedarse en ese sitio que a moverse", y subrayó que "esto no es así en otros sistemas universitarios". No obstante, constató que en los últimos años en nuestro país "se ha mejorado mucho" en lo que se refiere a "la calidad", mientras que "en competitividad estamos intentando mejorar y en movilidad se notará el cambio con la incorporación de jóvenes profesores que han estado en el extranjero y se han movido por todas partes".
De este modo, auguró que en los próximos 10 ó 20 años en el cuerpo docente de las universidades españolas "se va a producir un relevo generacional evidente" que supondrá "un gran incremento de la movilidad interna".
El secretario de Estado de Universidades remarcó además que el acceso a la docencia universitaria "tiene un componente vocacional importantísimo" y "fundamental", de forma que la gente "que quiere estar en la universidad es áquella a la que le gusta investigar y difundir sus resultados".
"Es un tema vocacional", dijo Quintanilla, para quien "el incentivo fundamental" para las personas que se dedican a la docencia universitaria "es el reconocimiento que supone trabajar en la enseñanza superior y la investigación".
INVESTIGACIÓN
En cuanto a la situación de los investigadores universitarios, el secretario de Estado apuntó que el decreto de personal investigador aprobado el pasado mes de febrero "resuelve" los "problemas más importantes" de "precariedad", de forma que el becario "tiene derecho a prestaciones de Seguridad Social" y "a partir de los dos primeros años debe ser considerado un trabajador contratado en formación".
"Esto es lo que se está haciendo, y está mejorando mucho la situación", enfatizó Quintanilla, quien no obstante incidió en que, pese a que con el decreto "esta situación está bien encaminada", con ello tampoco "se resuelven todos los problemas de precariedad".
En lo que se refiere a la definición de la carrera investigadora profesional, recordó que está prevista la puesta en marcha de "un estatuto de personal docente investigador", que tendrá rango de decreto y "definirá más claramente los tiempos y plazos de posibilidad de desarrollo de una carrera profesional en la universidad", tanto desde el punto de vista docente como investigador.
Explicó que en la ley prevé que cualquiera que quiera dedicarse a la docencia e investigación universitaria tiene al menos 8 años en los que, "combinando la formación predoctoral y posdoctoral, puede tener contratos que permitan introducirse en la carrera universitaria de una forma flexible".
Según el secretario de Estado "esto es suficiente", aunque "hay que mejorar los sistemas de incorporación definitiva", algo que "se hará en el estatuto del personal docente e investigador", dijo.
EEES
Preguntado por los plazos en la aplicación de los principios del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), incidió en que para final de año el Ministerio "tendrá preparados" los documentos que se discutirán con los rectores y las comunidades autónomas en el Consejo de Coordinación Universitaria, de modo que "a partir de ahí" las universidades podrán diseñar sus planes de estudio "de acuerdo con el nuevo marco".
A este respecto, aseveró que en el plazo de "dos cursos como mucho" los títulos de grado ya podrán estar adaptados al EEES. En todo caso, Quintanilla indicó que la preocupación del Ministerio "no es tanto cuándo empezar" sino "cuándo acabar la discusión" y llegar "a un consenso rápido y sólido" sobre este tema.