Actualizado 08/09/2009 19:21 CET

Un acusado de intento de homicidio en Ciudad Real dice que "pinchó" a la víctima pero que no quiso matarla

CIUDAD REAL, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un joven de 20 años, Pedro Antonio M.V., acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa en Ciudad Real, por el que el fiscal le pide cinco años de cárcel, reconoció hoy que "pinchó" a la víctima, pero puntualizo que no tenía intención de matar.

Los hechos juzgados hoy en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, ocurrieron en la explanada del club de alterne "Ébano", en la localidad de Villarta de San Juan (Ciudad Real), a partir de las 22.00 horas del día 22 de diciembre de 2007.

Según el relato del fiscal, el acusado llegó esa día sobre las 20.30 horas al local, acompañando del padre de la que entonces era su novia, donde se tomaron cuatro o cinco copas.

En un momento dado, un hombre de origen rumano, de nombre Vladimir, cogió las llaves del coche del padre de la ex novia, sin que este se diera cuenta, y se fue con el vehículo, avisando el hombre a la Guardia Civil cuando comprobó que le faltaban las llaves y que le coche no estaba en la puerta.

Entonces el suegro llamó a su mujer, que fue al club con el coche del acusado, e iniciaron una búsqueda del coche robado y de su conductor, localizándole en un camino de regreso al club de alterne, siendo retenido por el suegro del acusado y otra persona, a la espera de la llegada de los agentes.

En ese intervalo, el acusado, que estaba en su vehículo a unos metros, completamente embriagado, según los testigos, en varias ocasiones, se acercó para agredir a Vladimir, consiguiéndolo en ultima instancia, asestándole tres navajazos, dos en el hombro y una el tórax, lo que le provocó un neumotórax, que pudo causarle la muerte, según señalaron los forenses.

Por su parte, el abogado de la defensa pidió la libre absolución y que los hechos, en todo caso, fueran considerados como un delito de lesiones y que la pena que se le impusiera fuera menor a dos años para que no ingrese en prisión por no tener antecedentes.

El letrado esgrimió para ello el estado de total embriaguez del joven en el momento de los hechos, que se entregó al día siguiente a la Guardia Civil y que no había cometido ningún delito antes del suceso y que no lo ha cometido después.

La víctima, por otro lado, no acudió hoy al juicio y no presentó denuncia por estos hechos cuando fue llamado a declarar al juzgado, dándose por recompensado con los 6.000 euros que le entregaron los padres del acusado.