(Ampliación) Tribunales.- La Audiencia de Toledo ratifica la sentencia absolutoria por el vertido al Tajo desde ACECA


Actualizado 08/06/2007 16:43:49 CET

TOLEDO, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Toledo ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal y Coda-Ecologistas en Acción --que se adhirieron al mismo-- contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal Número 1 de Toledo el 12 de diciembre de 2005 que absolvió a los nueve acusados por el vertido de fuel-oil desde la Central Térmica de ACECA al río Tajo en agosto de 2000.

De esta forma, la Audiencia Provincial ratifica en firme la sentencia dictada tras el juicio celebrado entre el 17 de octubre y el 9 de noviembre de 2005, en el que comparecieron técnicos, peritos y trabajadores implicados en el proceso. La sentencia exculpaba a directores, técnicos de control y trabajadores de lo que consideraba un desafortunado accidente por problemas técnicos.

Días después, la Fiscalía de la Audiencia decidió interponer un recurso de apelación contra la sentencia, argumentando la presentación en tres elementos de impugnaciones: desacuerdo en cuanto al funcionamiento de la central que motivó el vertido el 1 de agosto del año 2000, en cuanto al resultado del vertido, y en cuanto a la no existencia de conductas imputables respecto al mismo.

Ecologistas en Acción también anunció su intención de presentar recurso de apelación, adhiriéndose posteriormente al del fiscal. Por su parte la Junta de Castilla-La Mancha decidió desistir en la apelación, tras realizar un análisis de viabilidad jurídica y futura de la sentencia.

ANTECEDENTES

Así, el Juzgado de lo Penal número 1 de Toledo declara probado que los nueve acusados prestaban sus servicios profesionales para la Central Térmica de ACECA el 1 de agosto de 2000. Sobre las 5.45 horas de ese día, dos de ellos procedían al llenado de dos Tanques de Día y los indicadores de nivel señalaron que el Tanque 1 se encontraba lleno, mientras que el 2 no lo estaba, por lo que decidieron dar más presión a éste, desviando la bomba del 1 al 2 y arrancado una tercera bomba.

Sin embargo, minutos después, el encargado de calderas comprobó que el Tanque de Día 2 había rebosado por una tubería y había fuel-oil en el cubeto de contención del tanque. En ese punto, se avisó a otro técnico de control quien cerró inmediatamente la entrada de fuel-oil al Tanque 2.

A pesar de ello, el fuel había desembocado en la arqueta B-14, accionando la bomba pequeña que enviaba fuel a una balsa separadora y a la bomba grande que enviaba fuel a la arqueta B-15, al colector y al río Tajo. Como consecuencia, entre 11.125 y 14.240 litros de fuel desembocaron en el Tajo formando una capa que se trasladó hasta la presa de Higares, donde se contuvo y fue retirada, durante la tarde de ese mismo día. Por su parte, las labores de limpieza de la vegetación no finalizaron hasta el 20 de septiembre de 2000 "no persistiendo en la actualidad ningún efecto residual".

Por esos hechos, se formuló la acusación por delito contra el medio ambiente y se enjuició la conducta de nueve profesionales de la Central Térmica ACECA en un juicio oral, cuya sentencia entendió que no se habían cometido los delitos --en su vertiente dolosa y/o culposa-- que les imputaban el Ministerio Fiscal, la Junta y Ecologistas en Acción.

Sin embargo, el Ministerio Fiscal alzó un recurso, desestimado ahora, y Ecologistas en Acción se adhirió al mismo. En concreto, aducían tres motivos para dicho recurso pues sostienen que el vertido fue mucho mayor al señalado en la sentencia; aseguran que produjo graves resultados y aduce que la conducta de los acusados absueltos fue constitutiva de delito.

Así, en cuanto a la acusación de que los fallos que se produjeron ese 1 de agosto de 2000 no fueron accidentales sino que se debían a un diseño defectuoso de la Central, la Audiencia contesta que "se olvida de que desde su puesta en funcionamiento, el sistema ha operado correctamente por lo que no pueden hacerse valoraciones después de ocurrir el hecho con la finalidad de imputar un funcionamiento defectuoso, cuando está probado que se ha tratado de un hecho no sólo aislado, sino el primero que se produce desde el año 1969, en que se comienza a operar, por lo que sólo puede hablarse de accidente".

Respecto al motivo de impugnación por el resultado del vertido, el acusador público sostiene que eran 300.000 los litros que se derramaron al río Tajo, asegurando que el válido es el informe pericial del Colegio de Ingenieros Industriales y pone en entredicho los informes que toma en consideración la sentencia.

Así, con la resolución recurrida, la Sala rechaza el vertido de 300.000 litros porque el informe del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid llega a unas magnitudes muy parecidas a las del resto de los informes que luego rechaza; y además, es materialmente imposible que la mancha abarcara toda la anchura y longitud del río, desde la Central a la presa.

Además, en este sentido, está objetivado que la capacidad del tanque controvertido era de 150.000 litros por lo que para alcanzarse un vertido de ese volumen, se habría necesitado que se llenara y se vaciara dos veces, lo que es "contrario a toda lógica".

GRAVEDAD

En cuanto a la gravedad del vertido, el Ministerio Fiscal sostiene que se produjo una situación de peligro muy grave para el medio ambiente con una afectación masiva de la fauna silvestre a lo que el Juzgado de lo Penal número 1 de Toledo contesta que la pérdida de 34 aves y un número escaso de peces no es suficiente para ni siquiera amenazar el ecosistema, más si se tiene en cuenta que la flora no sufrió daños y que inmediatamente se procedió a las labores de limpieza.

El último motivo que da el Ministerio Fiscal en dicho recurso es la autoría de los acusados pues no acepta las tesis de la sentencia y se discrepa del hecho de que "...accidentalmente una válvula haya quedado abierta...". Sin embargo, la sentencia rechaza la existencia de dolo eventual en la actuación de los profesionales acusados ya que "los hechos probados, por lo que aparecen incólumes, no describen conducta alguna en los mismos que acredite dolo directo, ni eventual".

En cuanto a la acusación de que dos de los acusados se demoraron "en exceso" con olvido de su obligación de prevención de resultados dañinos en dar aviso a la Confederación Hidrográfica del Tajo, la Audiencia no aprecia "la existencia de demora relevante y menos aún que la culpa en contactar hasta esa fuera se imputara a los directivos de la Central".

Por todo lo anterior, la Audiencia Provincial de Toledo desestima el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal y Ecologistas en Acción, ratifica en firme la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal Número 1 de Toledo el pasado 12 de diciembre de 2005, sin que quepa recurso contra ella.