Castilla-La Mancha lidera la tasa de actividad de las personas con discapacidad en 2017 al alcanzar el 45,9%

Persona en silla de ruedas
PIXABAY
Publicado 19/12/2018 17:36:52CET

MADRID/TOLEDO, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

La tasa de actividad de las personas con discapacidad se sitúa en el 45,9% por ciento en 2017 en Castilla-La Mancha, por encima de la media nacional, que está en el 35 por ciento, y que supone que la región es la primera comunidad autónoma en este sentido.

Así se desprende de las Estadísticas de Empleo de las Personas con Discapacidad, publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (a partir de la Base de Datos Estatal de Personas con Discapacidad), que señalan que en 2017 hubo 88.400 personas de edades comprendidas entre los 16 y 64 años que tuvieron certificado de discapacidad en la región.

Esta cifra supone un descenso con respecto a 2016 cuando hubo 89.600 personas en Castilla-La Mancha de edades comprendidas entre los 16 y 64 años que tuvieron certificado de discapacidad en.

Así, y de acuerdo a estos datos, el 45,9 por ciento de las personas con discapacidad legalmente reconocida en Castilla-La Mancha fueron activos en 2017, lo que supone más de dos puntos respecto al 2016 cuando se situó en el 43,3 por ciento, mientras que a nivel estatal, este porcentaje fue del 35 por ciento en 2017.

DATOS NACIONALES

En el conjunto nacional, el 26,2 por ciento de las personas con discapacidad en activo en España estaban en paro en 2017, un dos por ciento menos que en 2016, aunque la tasa de desempleo es nueve puntos superior a la de las personas sin discapacidad que se sitúa en el 17,1 por ciento, según el informe 'El empleo de las personas con discapacidad. Año 2017', publicado este miércoles 19 de diciembre por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El informe destaca la "baja participación" del colectivo de personas con discapacidad en el mercado laboral español. En el año 2017 había 1,8 millones de personas con discapacidad en edad de trabajar (de 16 a 64 años), de las cuales 651.700 eran activos --es decir, con empleo o en búsqueda del mismo--, el 35 por ciento, dos décimas menos que en 2016, y 42 puntos inferior a la de la población sin discapacidad. De ellos, 481.000 estaban ocupados y 170.000 desempleados.

De los datos también se desprende que el 89,1 por ciento de las personas con discapacidad que trabajó lo hizo como asalariado, 5,4 puntos más que las personas sin discapacidad. Además, el 74,4 por ciento tenía contrato indefinido, un punto más que la población sin discapacidad; y el 81,8 por ciento trabajaba a jornada completa, tres puntos menos que los trabajadores sin discapacidad.

El estudio pone de manifiesto que el porcentaje de asalariados con discapacidad en las empresas de 50 o más trabajadores del sector privado fue del 2,3 por ciento, una cifra en la que están incluidas las entidades especializadas en la inclusión social de las personas con discapacidad.

En cuanto al perfil del trabajador con discapacidad en España, es el de hombre (la tasa de empleo para ellos era 0,4 puntos superior a la femenina); de 25 a 44 años; que lleva más de tres años en la empresa y con una discapacidad de menor intensidad. El INE también observa una menor representación de personas con estudios superiores que en los activos sin discapacidad.

Por sectores, el 82,7 por ciento de los ocupados con discapacidad desempeñó su actividad en el sector Servicios, frente al 75,4 por ciento de quienes no tenían discapacidad; el 12,2 por ciento en la Industria y el 5 por ciento restante, en Construcción y Agricultura.

PERSONAS CON SORDERA, LOS MÁS CONTRATADOS

Atendiendo al tipo de discapacidad, el informe revela que las personas con deficiencias auditivas presentaron las mayores tasas de actividad (58,1 por ciento), un porcentaje que en todo caso descendió un 3,2 por ciento con respecto al año anterior; y las que tenían deficiencia mental, las menores (31,1 por ciento), aunque este porcentaje aumentó un 3,4 por ciento.

Por comunidades autónomas, las mayores tasas de actividad dentro del colectivo de la discapacidad se dieron en Castilla-La Mancha (45,9 por ciento), La Rioja (45,3 por ciento) y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla (48,9 por ciento). A la cola se sitúan Galicia (28,2 por ciento), Asturias (29,8 por ciento) y Canarias (30,1 por ciento).

Por otro lado, el informe pone de relieve que el 27,3 por ciento de las personas con discapacidad ocupadas que cotizaron a la Seguridad Social en 2017 tenía algún tipo de reducción o bonificación en las cotizaciones. Estas beneficiaron, sobre todo, a la población masculina, al grupo de edad de 16 a 44 años, a los grupos de discapacidad asociados a deficiencia sensorial e intelectual y a las personas con grado de discapacidad superior al 65 por ciento.