Actualizado 01/12/2021 12:09 CET

Detenido por causar la muerte de un águila real y de dos zorros, presuntamente por envenenamiento

La Guardia Civil de Albacete detiene a una persona por un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos
La Guardia Civil de Albacete detiene a una persona por un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos - GUARDIA CIVIL

ALBACETE, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Almansa y Hellín han detenido a un vecino de la localidad albacetense de Montealegre del Castillo, de 59 años de edad, como presunto autor de un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, ocasionando la muerte de un águila real y dos zorros, presuntamente por envenenamiento, dentro de un terreno cinegético de su titularidad.

En fechas recientes, el Seprona albaceteño recibió comunicación del Coordinador Provincial de los Agentes Medioambientales en Albacete, en la que informaba sobre una incidencia en la recepción de la señal de un ejemplar de águila real, radiomarcada con un dispositivo GPS, situando su última posición dentro del término municipal de Montealegre del Castillo.

En la actualidad el águila real se encuentra incluida, desde el año 1998, en el catálogo regional de especies amenazadas de Castilla-La Mancha, en la categoría de "especies vulnerables".

A raíz de esta información la Guardia Civil planificó la realización de una inspección conjunta con Agentes Medioambientales de Albacete y su Unidad Canina Regional de Venenos, localizando en el terreno cinegético donde había marcado la última posición el GPS instalado en la rapaz, el cadáver de esta, un águila real, que presentaba a simple vista un cuadro postural inicial compatible con muerte por envenenamiento.

Junto a ella se localizó otro cadáver, en este caso de un conejo, sospechando de la introducción en este de alguna sustancia tóxica causante de la muerte, comprobándose como en el interior de su organismo se localizó una sustancia granulada de color oscuro, que fue la utilizada como veneno, ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

Posteriormente, y siguiendo con la inspección ocular de la zona, se localizó junto a una caseta de riego el cadáver de otro conejo con la misma sustancia granulada el interior de su anatomía, recogiendo días más tarde otros dos cadáveres de animales, en este caso de dos zorros que también pudieran haber muerto por la ingestión de veneno.

Todas las muestras de los animales fueron remitidas al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Albacete, para elaboración del correspondiente informe clínico por parte de los servicios veterinarios.

Tras la realización de diversas gestiones se pudo vincular al titular del terreno cinegético donde se encontraron los animales con la colocación de los cebos envenenados, por lo que se procedió a su detención.

La Guardia Civil ha destacado la coordinación existente entre el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil albacetense y el Cuerpo de Agentes Medioambientales de Albacete, en la lucha contra el uso de veneno y otros medios no selectivos de caza en el medio natural, erradicándose prácticamente el uso de esta práctica ilegal en la provincia de Albacete.

DILIGENCIAS INSTRUIDAS

Las pertinentes diligencias, instruidas por efectivos de la Patrulla del Seprona de la Benemérita almanseña, por el delito investigado y finalmente esclarecido, fueron entregadas en el Juzgado de Instrucción número 2 de Almansa, que ha entendido de la causa.

El empleo de veneno u otros medios no selectivos para la caza, sin estar legalmente autorizado, constituye un delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, tipificado en el artículo 336 del Código Penal, y castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a veinticuatro meses y, en cualquier caso, la de inhabilitación especial para profesión u oficio e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar por tiempo de uno a tres años, imponiéndose la pena de prisión mencionada en su mitad superior, si el daño fuera de notoria importancia.

Asimismo, estos hechos pueden conllevar la imposición de fuertes sanciones administrativas por infracciones a la Ley 9/1.999, de 26 de mayo, de Conservación de la Naturaleza.

Conforme al Decreto 67/2.008, de 13/05/2.008, por el que se establece la valoración de las especies de fauna silvestre amenazada, los individuos de la especie águila real (Aquila chrysaetos), están valorados en 18.000 euros.