TOLEDO, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -
Este jueves, 19 de octubre, arranca en Toledo el congreso científico internacional 'Lifestyle, diet, wine & health', cita en la que expertos internacionales abordarán cómo influye el estilo de vida, la dieta, el ejercicio, el patrón de sueño o el consumo moderado de vino en la salud de los ciudadanos y en diferentes efectos adversos como la enfermedad cardiovascular, el cáncer, el deterioro cognitivo o la longevidad.
El profesor Ramón Estruch, experto en el campo de la medicina interna, consultor senior del Departamento de Medicina Interna del Hospital Clínic en Barcelona, en declaraciones a Europa Press, ha manifestado su defensa por la dieta mediterráneo con elementos clave como "el aceite de oliva, el vino, la fruta, la verdura, o el pescado".
"Es una dieta de proximidad y de temporalidad. Tenemos la suerte de vivir en el Mar Mediterráneo, por el que pasa el paralelo 40, pero este paralelo también lo tienen en California y por eso allí hay buenos vinos y buenos aceites de oliva. También en China y están empezando a plantar olivo, Chile, Argentina, Sudáfrica y Australia. La dieta mediterránea tiene el nombre de Mediterráneo pero realmente es una dieta relacionada con la franja del planeta dónde vivimos", ha manifestado el experto.
Por ello, ha remarcado, "el estilo de mediterráneo es uno de los factores principales para la salud en el sentido pleno de la palabra", y hay otras sociedades, como en Estados Unidos, a las que "les cuesta aceptar esto". "El debate viene por aquí, sobre cuáles serían los factores clave de lo que es la dieta mediterránea, el estilo de vida mediterráneo, la salud, y cuáles se podrían importar en Estados Unidos sin que les salieran ampollas a muchas personas", ha explicado.
En suma, lo que se pretende con este foro de debate, que también se prolongará el viernes 20, es poner encima de la mesa las claves para "que todo el mundo viva más y mejor", por lo que hay que defender que el patrón de alimentación y el estilo de vida, basándolo en "evidencia científica".
La clave, según Ramón Estruch, "está en la ciencia", para que la gente lo crea y no se asocie a un sentimiento visceral. "No que mi padre, mi madre, me daban esto para desayunar y eso es lo mejor para mí. Sino que es lo mejor para ti y es lo mejor también para la sociedad y últimamente estamos hablando de sostenibilidad y también lo que es mejor para el planeta".
PAPEL DEL VINO
Sobre el debate que se generará en torno al papel que tiene el vino en la dieta mediterránea, este experto señala que está pasando algo parecido a lo que sucedió hace unos años con el aceite de oliva. "El aceite de oliva estuvo muy controvertido hace unos años porque decían que la grasa era mala y ahora sabemos que el aceite de oliva tiene grasa insaturada que es súper saludable".
El punto de vista a defender "está en la moderación y colocar el vino en el estilo de vida mediterráneo". A su juicio, "cambia mucho de tomar vino en ayunas por la mañana que tomar vino con una buena cena mediterránea y por la noche".
El vino, tal y como ha afirmado, "se puede considerar positivo" con un patrón de moderación, de dieta mediterránea, "un paraguas" que puede amortiguar "los posibles efectos perjudiciales que puede tener el poco alcohol que lleva el vino".
Tal y como ha indicado, "cambia mucho si tomas vino con un plato de dieta mediterránea". "Defendemos el estilo de vida en el cual hay alimentos clave, como puede ser el vino, pero dentro de este contexto", ha remarcado.
Además, es muy importante el ejercicio físico, dormir adecuadamente, "estar contento y ser feliz", lo que sería la sociabilidad.
"PODEMOS HACERLO MEJOR"
En cuanto a la práctica de hábitos saludables por parte de la población, Ramón Estruch señala que "no es que lo hagamos mal, es que lo podemos hacer mejor".
El patrón de alimentación de la dieta mediterránea está presente pero se está perdiendo, muy especialmente por parte de los jóvenes y respecto a la idea de Galicia de prohibir bebidas energéticas, ha manifestado que no se muestra partidario de prohibir, sino de educar "el paladar" y fomentar una buena alimentación y más inversión en este sentido.
Finalmente, ha reconocido que se puede "pintar de modernidad" la dieta mediterránea y hacer los alimentos "más atractivos al gusto", frente a las voces que opinan que "es casposa y antigua".