Monseñor Cañizares destaca la labor de la Sociedad Mariológica Española "tan necesaria para el futuro de la Iglesia"


Actualizado 07/09/2007 22:35:24 CET

TOLEDO, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, pidió hoy la protección de la Virgen María para los miembros de la Sociedad Mariológica Española y que ella les acompañe en sus trabajos que son "tan necesarios para el futuro de la Iglesia, porque la Iglesia sin María no es y tiene como imagen y modelo a la Virgen que --recordó-- el Concilio Vaticano II ha hecho inseparable por su enseñanza en la Constitución al incluir su figura".

Así se pronunció hoy monseñor Cañizares durante la clausura que llevó a cabo en el Seminario Mayor de la capital regional, de la 54 Semana de Estudios Marianos que se ha celebrado en Toledo desde el pasado martes, 4 de agosto, donde, además, el doctor Juan Ros Petit recibió la condecoración Pontificia del título de Caballero de la Orden de San Gregorio Magno, concedida por el Papa Benedicto XVI.

En este sentido, el purpurado toledano expresó su "gozo" por poder asistir a la entrega de dicha distinción otorgada por el Santo Padre a una persona "que tantos méritos tiene para tal distinción", apuntó Cañizares.

Por ello, le transmitió su felicitación "en nombre de todos los miembros de la Sociedad Mariológica Española" ya que, de alguna manera, según el cardenal arzobispo de Toledo, esa distinción también se otorga a dicha Sociedad, por, "entre otros muchos méritos, toda la dedicación, toda la entrega y toda la ayuda que ha prestado a esta Sociedad".

El primado de España realzó también "las bases que se están poniendo para el futuro en esta ayuda y, consiguientemente, el que pueda continuar esta Sociedad todos sus trabajos, todo el servicio grande que hace para el conocimiento mayor y el amor mayor a lo que es la Santísima Virgen María en el designio de salvación de Dios en la Iglesia y para todos los hombres".

Subrayó, además, que la Virgen María "se vale de él para llevar a cabo la obra que ustedes, teólogos, mariólogos, --refiriéndose a los miembros de la Sociedad Mariológica presentes en la clausura-- están teniendo entre sus manos como tarea principal de su quehacer teológico".

El cardenal arzobispo de Toledo solicitó también, para Juan Ros Petit y su esposa --que estuvo presente en el acto-- "la ayuda y protección de la Santísima Virgen María a la que tanto quieren, y que sientan muy cercana la presencia de la Virgen y que se encuentren siempre bajo ese manto de la que es madre de amores, madre del amor que se ha hecho carne en medio de nosotros", apostilló.

"DIÓCESIS, PROFUNDAMENTE MARIANA".

Asimismo, Cañizares agradeció a la Sociedad Mariológica Española su presencia en Toledo, el haber escogido la capital regional para la celebración del congreso y que, además, "haya sido teniendo como objeto de estudio la figura de San Ildefonso y la producción mariológica de San Ildefonso en el XIV centenario de su nacimiento".

El purpurado deseó que la estancia de los teólogos y mariólogos haya sido "grata" y confió en que "no tardando mucho" vuelvan a escoger la capital regional para la sede de un nuevo encuentro, ya que "esta Diócesis es profundamente mariana y es de los lugares donde hay el testimonio más temprano de esa presencia de la devoción a la Virgen María" y como ejemplo de ello recordó a la Virgen del Prado, en Talavera de la Reina (Toledo), del siglo IV-V.

"PROPAGAR A LA VIRGEN MARÍA".

Por su parte, el doctor Joan Ros Petit dio las gracias "muy sinceramente" a todos los que han promovido que hoy recibiese tal distinción y aseguró que en todo momento ha creído en la necesidad de propagar la figura de la Virgen María, ya que es "madre espiritual".

Y es que, tal como se destacó hoy en el momento de la entrega de esa distinción, el doctor Juan Ros Petit ha apoyado financieramente la publicación de los volúmenes de Estudios Marianos y, además, ha sido el impulsor de la Fundación para los Estudios Mariológicos

De esta forma, se clausuró hoy la 54 Semana Mariológica que ha pretendido resaltar la doctrina mariana del patrón de Toledo, San Ildefonso, ya que, a pesar de su importancia para la Iglesia Española, su obra no es lo suficientemente conocida.