'A la sombra del Cáñamo' o cómo vertebrar un pueblo de 500 vecinos vía podcast cosiendo las historias de sus paisanos

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Laura Higueras En Uno De Los Capítulos De 'A La Sombra Del Cáñamo', Proyecto Que Pone El Altavoz A Las Pequeñas Historias De Vida Rural Y Entregada Al Pueblo Hasta Ahora Silentes. - EUROPA PRESSS
Europa Press Castilla-La Mancha
Publicado: martes, 5 mayo 2026 17:35

SANTA CRUZ DE LOS CÁÑAMOS (CIUDAD REAL), 5 (EUROPA PRESS)

Alicia y María, las posaderas; Emilio, alguacil y barbero; Bartolo, matrón y practicante; María y Aquilino, panaderos. Todo ellos tienen en común un DNI, en el que luce el pueblo de Santa Cruz de los Cáñamos. Desde hace unas semanas, comparten también la condición de protagonistas de alguno de los capítulos de 'A la sombra del Cáñamo', proyecto impulsado por Laura Higueras, el alma de los guiones y de los micrófonos que se ha empeñado en poner el altavoz a las pequeñas historias de vida rural, hasta ahora silentes.

Laura, crecida en Cuenca y anclada en Santa Cruz de los Cáñamos, ha regresado al pueblo, el de su madre, tras la muerte de su padre, quien le dio el ADN conquense.

Una vez allí, por esa manía de periodista por vocación de contar historias, diseñó 'A la sombra del Cáñamo', un podcast en el que usa como materia prima lo que más a mano tenía y lo que, en definitiva, es la piedra angular del oficio: las historias que le rodeaban.

Así fue como empezó a publicar entregas de sus particulares entrevistas con unos vecinos que, en todos los casos, tenían algo que contar. Una idea que nació para tener en qué gastar el tiempo sin despegarse de su profesión, y que sin quererlo ha cosechado un éxito al alza que ha hecho que Santa Cruz de los Cáñamos se ensanche en el mapa de la comarca y de la provincia.

ELENA, DE CAMPO POR NECESIDAD

Elena ha sido otro de los testimonios que han desfilado por los micrófonos del podcast, donde relató todos los motivos por los que regresó al pueblo junto a su marido, donde crece su familia.

Explica a Europa Press cómo el trabajo anterior, en un núcleo poblacional más grande, llegó a saturar, lo que motivó tomar la decisión final.

"Decidimos que se acabó, que nos dedicábamos al campo", argumenta, reivindicando el nivel de vida en un pequeño pueblo. "Aquí se puede desarrollar perfectamente una vida, hay servicios, hay escuelas, biblioteca, un gimnasio pequeñito y otro gimnasio, el natural. Tenemos todo lo que necesitamos".

Agradece en todo caso el escaparate que supone 'A la sombra del Cáñamo' para el pueblo. "Nos ha puesto en el mapa, y gracias a la labor de Laura se está dando un impulso", añade, indicando además que está consiguiendo que vecinos que se conocían de toda la vida, se conozcan un poco más.

BARTOLO, MATRÓN Y CHICO PARA TODO

Bartolo, que casi cuenta nueve décadas de vida, fue el matrón, practicante y chico para todo en la comarca. Un oficio que le llevó a atender casi 500 partos para traer al mundo a otras tantas vidas.

En el relato que compartió en el podcast y que ofrece también a Europa Press, habla incluso de los "tres o cuatro" bebés a los que salvó la vida tras pensar que habían nacido sin latido.

La vocación le vino por su padre, pero tuvo que interrumpir su formación porque se fue el maestro. "No había recursos para ir a un colegio. Estuve dos años sin maestro y me fui a la mili. Al volver, me dijeron que había en Terrinches un maestro muy bueno, y allá que iba en bicicleta".

Fue así como completó sus estudios y pudo ingresar en la Facultad de Medicina de Madrid, justo a tiempo para darle el relevo a su padre en las funciones de practicante en la comarca.

De la mano de su padre y mentor empezó a hacer las primeras asistencias hasta que llegó la jubilación del primero. Fue así como se hizo cargo de la atención médica en Santa Cruz, pero también de la Almedina o Villamanrique.

La ausencia de matrona en la zona le obligó durante años a ejercer a él, pese a no ser su cometido, lo que le hizo ser cicerón de la vida de casi medio millar de paisanos.

Su oficio y recorrido ha inspirado a toda su recua. "Tengo una hija pediatra, una nieta cardióloga y dos nietos enfermeros. Otra, matrona; otra, psicóloga; y Ana, que es logopeda", presume el abuelo.

"TODOS NOS LLEVAMOS BIEN"

Sandra Patón es a la que le toca ostentar el bastón de mando en Santa Cruz de los Cáñamos. Como alcaldesa, admite orgullo por el trabajo de su vecina, y no descarta tener que enfrentarse en algún momento al cuestionario de la periodista.

"Primero que pasen los mayores. Yo tengo menos historias que ellos, pero algo podría contar", afirma, asegurando que algunos de los datos que revelan los entrevistados a su paso por el programa le llegan a sorprender.

Si tuviera que sentarse en la silla a contar la historia de su pueblo, lo tiene claro. Un núcleo donde "todos se llevan bien" y que lucen, sobre todo, sus dos romerías, la de San Marcos y San Isidro; y en las fiestas por San Bartolo, donde, promete, nunca falta la cerveza fría.

"Los santacruceños son gente muy trabajadora... pero también fiestera", reconoce la primera edil.

LAURA, PODCAST O TERAPIA

Laura Higueras, de madre santacruceña y padre conquense, ha vivido en Cuenca toda su vida. Incluso allí terminó sus estudios de Periodismo. Pero la raíz echada en el barrio de la Fuente del Oro se perdió a la muerte de su padre, momento en el que, de la mano de su madre, regresó al pueblo de la familia materna.

Aunque ya tenía el proyecto pensado hace unos cuatro años, la pérdida de su padre terminó de acelerarlo para buscar un bálsamo que ha encontrado, de alguna manera, en los testimonios de sus vecinos. "Está sirviendo de cura para mi cabeza y para mi corazón".

Más allá de lo terapéutico, defiende que un pueblo como el suyo merece ser escuchado y "que se sepa la gente tan buena que tiene y todas sus historias".

Aunque arrancó el proyecto sin pensar en cuándo iba a terminar, comprueba ahora cómo todo va fluyendo y los nuevos capítulos salen casi solos.

El altavoz que ha supuesto el podcast para Santa Cruz de los Cáñamos, más allá de las fronteras del pueblo, hace que la materia prima que suponen las historias que contar vaya más allá de la localidad. Así, y si en algún momento se agotan las historias en Santa Cruz, "por qué no ir a Terrinches o a Almedina", si en el fondo allí hay también un buen filón de oyentes.

Este pueblo del Campo de Montiel despertó la atención de casi 4.000 oyentes en la primera de las entregas de este particular programa de entrevistas. No solo eso, sino que las píldoras que se publican en otras redes como TikTok están cosechando un éxito por encima de lo esperado, con publicaciones que incluso han superado las 160.000 reproducciones "en bastantes rincones de España".

Por todo ello, la periodista apuesta por un formato del oficio que radica en contar historias. "Mis entrevistados son gente mayor que son los que tienen que tener voz para no olvidar de dónde venimos. Merecen ser escuchados". Aún así, reconoce que en algunos casos "cuesta convencer" a los protagonistas, y es que la gente es "reticente a la cámara".

Una vez comprobado lo alto que vuela el proyecto, confía en que la muestra de su gran trabajo le sirva como currículum para seguir explorando crecer en la profesión de periodista.

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