Publicado 18/09/2021 20:23CET

Un total de 4.000 personas se reúnen en Toledo para celebrar una misa por el inicio del curso de la Junta de Cofradías

Eucaristía de inicio de curso de la Junta de Cofradías, Capítulos y Hermandades de Semana Santa de Toledo
Eucaristía de inicio de curso de la Junta de Cofradías, Capítulos y Hermandades de Semana Santa de Toledo - EUROPA PRESS/ISABEL INFANTES

TOLEDO, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un total de 4.000 personas han participado este sábado en la eucaristía de inicio de curso de la Junta de Cofradías, Capítulos y Hermandades de Semana Santa de Toledo que, presidida por el arzobispo toledano, Francisco Cerro Chaves, se ha celebrado en el estadio Salto del Caballo de la capital regional.

Durante esta celebración, el arzobispo ha deseado que la próxima Semana Santa sea "totalmente normal" y se pueda salir "en nuestras calles, en nuestros pueblos, acompañando a nuestros cristos y nuestras vírgenes, a esas escenas que nos recuerdan lo serio que es el amor a Dios".

Cerro Chaves ha incidido en que en una cofradía no pueden faltar tres elementos, como son una imagen, un culto a esa imagen y caridad a los pobres. "Quizá tengamos que vivirlo con corazón de niño", ha añadido.

Con respecto al primero de estos elementos, el de la imagen, el arzobispo ha recordado que "Dios se ha hecho carne, lo hemos conocido a través de lo visible, que es Jesús, y ha tenido corazón, se ha emocionado y ha llorado, eso es lo que plasma".

Pero, sin embargo, ha considerado esencial no solo la presencia de imágenes sino de que "a esa imagen se le dé culto". "Podemos meterla en un armario o arrinconarla, a esa imagen tenemos que celebrarla a través del culto", ha apuntado, señalando que no existe la cofradía "si no me lleva a comprometerme a ser cristiano y a tener en mi corazón un fuerte amor a esa imagen".

Y, finalmente, ha expresado la necesidad de que la cofradía realice caridad con los pobres, asegurando que "no existe ninguna que haya existido que no sea para servir a los pobres". "No podemos estar preocupados por revestir nuestras imágenes de belleza y olvidar el cuerpo y la sangre de los pobres y los que sufren", ha añadido.

"Si tiene estos tres ingredientes se hace la paella de la cofradía. Si no sería otra cosa, algo cultural, pero no tendría esa vivencia. Tiene que ser una mirada contemplativa a una imagen evangélica que nos emociona, algo que me lleve a dar culto", ha concluido.

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