Los trabajos de saca de madera tras los incendios de la Serranía de Cuenca se encuentran al 20% de su ejecución


Actualizado 28/12/2009 20:19:13 CET

CUENCA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) -

El director general de Política Forestal, Darío Dolz, avanzó hoy que los trabajos de saca de madera en las zonas afectadas por los incendios de la Serranía de Cuenca producidos este verano se encuentran aproximadamente al 20 por ciento de su ejecución y recordó que la previsión es que puedan estar concluidos entorno al mes de noviembre del próximo año 2010.

A preguntas de los medios de comunicación, Dolz manifestó que el Gobierno de España, a través del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, ha dispuesto una partida presupuestaria de 2,2 millones de euros que, además de a la saca, se destinarán a la restauración de pistas forestales afectadas tras los incendios de Poyatos y Las Majadas, informó la Junta en nota de prensa.

De hecho, ya han comenzado los trabajos en la pista que va desde Las Majadas hasta el cruce de la carretera entre Uña y Tragacete, así como de la pista forestal que va desde Poyatos hasta el Alto de la Vega. Actuaciones que concluirán con el reasfaltado de ambas pistas cuando cese el tránsito de camiones en la zona motivado por la extracción de la madera calcinada.

El director general de Política Forestal puntualizó que los trabajos de saca se encuentran paralizados desde las nevadas de este mes de diciembre, ya que las inclemencias meteorológicas dificultan la actuación de los trabajadores, y la previsión es que puedan reanudarse a mediados de enero.

Por otra parte, Darío Dolz manifestó que se está dando una prioridad absoluta a aquellas zonas que tienen un mayor impacto paisajístico, realizando rápidamente el semillado de plantaciones para que recupere cuanto antes el color verde característico de nuestra Serranía.

"Se ha cortado la vegetación quemada y hemos visto que en el pie de estos arbustos está saliendo ya vegetación espontánea de especies que están rebrotando tras los incendios", apuntó.

Más de 80 personas trabajan desde principios del mes de agosto en la saca de la madera quemada tras los incendios de la Serranía y durante un período de 15 meses, el tiempo necesario para actuar en las 3.500 hectáreas de monte que se vieron afectadas por las llamas.

La previsión es extraer alrededor de 200.000 metros cúbicos de madera con destino comercial, lo que reportará unos beneficios aproximados de 1,5 millones de euros. Una cantidad que, como estipula la Ley de Montes y Gestión Forestal Sostenible de Castilla-La Mancha, se reinvertirá en la regeneración y reforestación de la zona.