AMP.- El exjefe de Estupefacientes de Valladolid, recluido en Topas, eximido de un juicio contra un presunto 'narco' - EUROPA PRESS
VALLADOLID 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Valladolid ha dictado sentencia absolutoria para Valentín C.P, vecino de Madrid que en 2024 fue detenido en el marco de la 'Operación Almendro' bajo la acusación de formar parte de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.
La particularidad de este juicio radica en que el instructor de las diligencias policiales es el ya exjefe del Grupo de Estupefacientes de Valladolid, Luis F.R, el mismo que en los primeros días del mes de diciembre del pasado año fuera detenido, junto a otra casi decena de personas, parte de ellas de nacionalidad española y otras de origen dominicano, por liderar, presuntamente, una organización criminal dedicada al tráfico de drogas.
El juicio por la 'Operación Almendro' se celebró el pasado año en la Audiencia de Valladolid y concluyó con sentencia condenatoria para siete de los ocho ocupantes del banquillo--se absolvió a una mujer y se condenó al resto a penas que suman 36 años de cárcel--, sin que entonces fuera posible sentar en el banquillo al citado encausado ahora absuelto, Valentín C.P, y a Martín I.G, otro de los supuestos implicados que permanece todavía en paradero desconocido.
En este segundo juicio estaba previsto que volviera a testificar el exjefe de Estupefacientes de Valladolid, pero ahora por videoconferencia desde el Centro Penitenciario de Topas (Salamanca), donde permanece en prisión provisional, para explicar cómo se desarrolló la investigación por la 'Operación Almendró' que él dirigió antes de que fuera detenido por compañeros de Asuntos Internos llegados ex profeso desde Madrid, si bien a última hora la fiscal jefe decidió renunciar a su testifical.
Durante el juicio seguido contra Valentín C.P, después de que fuera interceptado por la policía, el acusado, a preguntas tan solo de su letrado defensor, negó cualquier participación en una operación de compra de un kilo de cocaína en Madrid de la que fue imputado el resto de los condenados.
"En la vida he participado en esa operación. Ni registraron mi casa, donde no habrían encontrado nada, y tampoco hallaron nada en mi teléfono móvil cuando examinaron las llamadas y mensajes", alegó el acusado, quien también se desmarcó de las distintas sustancias estupefacientes, entre cocaína, hachís y marihuana, que la policía intervino en Madrid en el trastero de uno de los ya condenados.
Sin embargo, las testificales previas de todos los policías que intervinieron en la operación, tanto los del Grupo III de Valladolid como los de la UDYCO de Madrid, que participaron en apoyo de los anteriores, sostienen que Valentín C.P. fue visto junto al resto de investigados en Madrid los días 23 y 24 de mayo de 2024 cuando ya les estaban haciendo un seguimiento ante las sospechas de que estuvieran intentando adquirir un kilo de cocaína.
Así, fue el día 23 de mayo cuando ambos grupos siguieron por Madrid a un vehículo ocupado por cuatro personas--entre ellas no figuraba el hoy acusado--pero tuvieron que abortar la operación cuando el turismo fue interceptado por agentes de la Unidad de Caballería, que realizaban un control rutinario y registraron e identificaron a sus ocupantes.
"Parece que se llevaron un buen susto y por eso los investigados pararon a pocos metros y entraron en una cafetería", recordó uno de los agentes, quien subrayó que al poco tiempo se sumó a ellos en el establecimiento Valentín C.P, "que hasta entonces era una persona desconocida" ya que no se tenía conocimiento de ella como presunta implicada.
Al día siguiente, en la fase ya de explotación que concluyó con la detención de la banda, los investigadores realizaron un nuevo seguimiento de dos turismos que les llevó primero hasta Yuncos (Toledo), donde los sospechosos entraron en una urbanización cerrada y al poco tiempo hicieron de nuevo su aparición en ambos coches seguidos por otros dos.
"Los ocupantes de dos de los coches dieron tres vueltas a una rotonda, en una clara maniobra de contravigilancia, y al final tan sólo dos turismos continuaron trayecto hasta Madrid, uno de ellos un BWM de transporte de la droga ocupado por Valentín y el otro un Peugeot que le precedía y que intervenía como lanzadera", aseguró, sin ninguna duda, uno de los policías que participó en la vigilancia.
Ambos vehículos continuaron su marcha hasta dos trasteros en el barrio de Vallecas que los agentes registraron con resultado positivo en uno de ellos, donde se incautaron de distintas sustancias--cocaína, marihuana y hachís--y de una báscula de precisión. A ello siguieron ese mismo día las detenciones de todos los presuntos implicados, entre ellos Valentín C.P.
Sin embargo, y frente a la petición de condena de Fiscalía de ocho años y seis meses de cárcel y multa por importe de 70.000 euros, la Audiencia de Valladolid, en una sentencia recogida por Europa Press, ha resuelto absolver a Valentín C.P. de los delitos de tráfico de drogas que causan grave daño a la salud y de pertenencia a organización criminal.
La Sala fundamenta en que no se ha constatado que Valentín tuviera alguna clase de participación en las operaciones de compraventa de drogas, ya que apareció en las interceptaciones telefónicas policiales ni se tuvo conocimiento de él en las distintas vigilancias llevadas a cabo por la policía hasta el 22 de mayo de 2024, fecha en que fue visto tomando una cerveza con resto de acusados, pero sin que haya constancia de que tuviera conocimiento de compraventa de drogas.
El tribunal sentenciador argumenta que respecto de su presencia conduciendo un vehículo desde Yuncos a Madrid el 23 de mayo de 2024, objeto de seguimiento policial, no se acredita que portara droga alguna que, por otra parte, nunca apareció en los registros llevados a cabo por la policía.
No se acredita por ello ni su participación en un grupo criminal asentando en Madrid y que tenía por objeto la compraventa de sustancia estupefaciente, ni que participara en la adquisición de un kilogramo de cocaína.