Acusó a su cuñado de acuchillarle en casa y ahora sostiene que fue acometido por otro en una pelea callejera

El acusado y su defensora, durante el juicio que ha quedado visto para sentencia este jueves en la Audiencia de Valladolid.
El acusado y su defensora, durante el juicio que ha quedado visto para sentencia este jueves en la Audiencia de Valladolid. - EUROPA PRESS
Actualizado: jueves, 4 abril 2024 14:26

VALLADOLID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

Fiscalía de Valladolid mantiene su petición de siete años y medio de prisión para un varón de origen colombiano, Edgar G.C, por tentativa de homicidio sobre su cuñado al que presuntamente hirió con un cuchillo de cocina durante una pelea en un piso del  Paseo de Zorrilla, y ello a pesar de que el propio denunciante haya exculpado al acusado y sostenga ahora que la lesión se la produjeron varios individuos durante una pelea callejera.

El juicio ha quedado visto para sentencia este jueves en la Audiencia de Valladolid, donde la fiscal del caso ha calificado de "inverosímil" la versión de los hechos supuestamente concertada entre el acusado, Edgar C.G; su cuñado herido, Hugo S; la pareja de éste y hermana del primero, María Isabel García, y la hija de ella, en el sentido de lo que parecía un intento de homicidio durante una discusión familiar en un piso se ha convertido en una reyerta en plena calle donde se habría producido el acuchillamiento de la víctima a manos de personas desconocidas.

En su declaración exculpatoria, el acusado ha recordado que el 31 de diciembre de 2020 se encontraba con los anteriormente citados dispuesto a celebrar la Noche Vieja en la casa que su hermana, la víctima y la hija de ella compartían en el Paseo de Zorrilla. Sin embargo, hasta en dos ocasiones tuvo que acudir al inmueble la Policía Municipal debido a que su cuñado Hugo, también colombiano, se había puesto muy violento debido a la elevada ingesta de alcohol.

El cuñado llegó a abandonar el inmueble a raíz de la llegada de la policía tras acudir a la primera llamada pero regresó al poco tiempo, de ahí la segunda intervención policial y un nuevo abandono del domicilio por parte de Hugo, que por tercera vez se presentó a la puerta del portal y comenzó a timbrar para que le dejaran entrar.

Aunque el acusado, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha relatado que se negaron a abrirle, su cuñado logró acceder al edificio y plantarse ante la puerta del piso que comenzó a aporrear. "Abrí la puerta y le vi la cara ensangrentada. Dijo que era fruto de una pelea en la calle con unos tíos", ha manifestado Edgar, quien ha asegurado que fue entonces cuando el cuñado metió la pierna y consiguió entrar en la vivienda.

MERO "FORCEJEO" ENTRE AMBOS

En lo que sí ha insistido el encausado es que no hubo entre ambos más que un "forcejeo", sin que en momento alguno él acometiera a su cuñado con un cuchillo de cocina de 12 centímetros de hoja y fuera el autor de la herida que le alcanzó a la altura de la axila izquierda y le perforó el pulmón. "Nunca habíamos tenido una pelea y tampoco estábamos enemistados", ha apostillado.

Aunque se hallaron restos de su ADN en el cuchillo, el acusado ha explicado que tal circunstancia se pudo producir porque horas antes lo había utilizado para manipular unos petardos, al tiempo que se ha reafirmado en que la herida de arma blanca "la traía ya de la calle" su cuñado cuando llegó a casa con una herida visible en la ceja.

Su versión ha sido ratificada por la víctima, su pareja--hermana del acusado--y la hija de ésta. En el caso del lesionado, éste ha rechazado de plano que Egdar hubiera tratado de matarle y ha apuntado que en su día dijo tan solo a la policía que su cuñado no le había dejado entrar en casa.

Sobre la lesión recibida, Hugo indica que tras haber abandonado la vivienda en la última ocasión debido a que se encontraba "muy pero que muy pesado" por haber "tomado" más de la cuenta y sentir añoranza de su familia en Colombia, deambuló por la zona y tuvo un enfrentamiento con varios individuos en la calle Estadio, a las puertas de un bar, sin que entonces se percatara de que le habían herido.

"De lo ocurrido no me acuerdo bien porque todo fue muy rápido, estaba muy tomado y cuando me desperté estaba tirado en el suelo. Llevaba el cuchillo de la cocina sin saber que lo tenía en la cazadora", ha relatado el lesionado, quien también ha añadido que hasta el lugar de los hechos se desplazó una patrulla de la Policía Local, cuya intervención se ciñó únicamente a comprobar su estado.

También ha asegurado que al llegar a su vivienda, tras el mero "forcejeo" con el acusado, arrojó el cuchillo a la basura porque tenía miedo de haber podido causar algún estropicio a alguien en la calle.

"DIJO QUE HABÍA SIDO SU CUÑADO"

Pese a lo manifestado por el acusado, el lesionado y resto de familiares, todos ellos sin salirse de esa versión "inverosímil" para la fiscal, una facultativa que acudió al domicilio el día de autos ha ratificado que la víctima llegó a indicarle a ella y los agentes de la Policía Municipal que el autor de la cuchillada había sido el cuñado.

"Se lo preguntamos varias veces en el dormitorio, a presencia de varios familiares y no dijo entonces nada. Más tarde, cuando bajábamos en el ascensor dijo que el autor era su cuñado y dio su nombre", ha recordado la doctora, al igual de lo que más tarde han confirmado los funcionarios de la Policía Local que se personaron en la vivienda. "Nos habló de tres acometidas por parte del acusado", ha apostillado uno de los agentes.

Los policías también han hecho referencia a su actuación en dicho inmueble y a otra en la calle Estadio donde la dueña de un bar requirió su presencia porque un hombre se negaba a abandonar el local.

Dicen que al llegar encontraron a Hugo con una lesión en la ceja y que al cachearle "de forma superficial" no hallaron rastro de arma blanca alguna ni tampoco de que presentara manchas de sangre en la cazadora a la altura de la axila izquierda, la misma que el lesionado sostiene que había recibido minutos antes durante la supuesta pelea callejera.

Ante ello, la fiscal del caso ha mantenido invariable su petición de condena para Edgar G.C. por intento de homicidio, consistente en siete años y medio de cárcel, las correspondientes medidas de seguridad que le prohibirían acercarse y comunicar con su propio cuñado durante nueve años y, dado que se encuentra de forma irregular en España, su expulsión de territorio español durante una década y una vez cumplida la parte de la pena que se determine.

En concepto de responsabilidad, la acusadora solicita el pago de una indemnización al Sacyl por importe de casi 3.700 euros por los gastos derivados de la asistencia sanitaria de la víctima.

 

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