BURGOS 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
El sector agrario y ganadero de la provincia de Burgos atraviesa un momento "crítico" como así lo ha aseverado o el presidente de Asaja Burgos, David Martínez, y el de Castilla y León, Donaciano Dujo durante la celebración de su Asamblea General ordinaria, un encuentro en el que la organización ha puesto sobre la mesa las dificultades que asfixian a las explotaciones locales.
En este sentido, Martínez ha calificado el panorama de "calamitoso" y ha apuntado que Burgos arrastra las consecuencias de un ejercicio marcado por una recolección muy escasa en el cereal y unos resultados catastróficos en el viñedo, a lo que se suma el encarecimiento "desorbitado" de los insumos de cara a la nueva campaña.
Para Martínez, los costes de la recolección fueron altísimos, los de la siembra que ahora son "directamente inasumibles", ha advertido. Entre las principales reivindicaciones de la organización destaca la reforma del tratamiento fiscal para los carburantes de uso agrario.
Desde Asaja no entiende por qué el gasóleo agrícola mantiene un precio "prácticamente idéntico" al de automoción, por lo que exige la creación de un gasóleo profesional con menor carga impositiva. Asimismo, han solicitado la eliminación total de los aranceles a los fertilizantes para permitir a las explotaciones trabajar en márgenes que permitan cubrir, al menos, los costes de producción.
RIBERA DEL DUERO.
El análisis del sector vitivinícola ha ocupado un lugar central en las intervenciones ya que la Ribera del Duero se enfrenta a un escenario "complejo" condicionado por la "bajada de precios de la uva y la falta de capacidad del mercado para absorber la producción actual".
Según ha explicado, el origen del problema radica en el crecimiento "desmedido" de hectáreas plantadas durante los últimos años y la transferencia de derechos desde otras zonas vitícolas.
Aunque Asaja valora el estudio de costes elaborado por la Junta de Castilla y León en las diferentes denominaciones de origen, desde la organización denuncian que la mayoría de los nuevos contratos se están firmando "por debajo de los costes reales de explotación".
Por su parte, el sector ganadero tampoco escapa a la "presión", especialmente la ganadería extensiva de ovino y vacuno. A la carga burocrática se suma el impacto de la fauna silvestre y las alertas sanitarias.
Por su parte, el presidente regional de Asaja, Donaciano Dujo, ha reforzado el diagnóstico y ha recordado "la relevancia" de Burgos como principal provincia productora de cereal de España, al concentrar entre el 20 y el 25 por ciento de la superficie y producción de Castilla y León.
Dujo ha cifrado los costes de la inminente campaña de siembra entre los 900 y los 1.000 euros por hectárea en secano, unas cifras que obligarían a rendimientos superiores a los 5.000 kilos por hectárea "solo para no perder dinero".
Aunque reconoce los 160 millones de euros movilizados por el Gobierno central, que considera "insuficiente pero necesarios", Donacio Dujo ha cargado contra la Junta por limitar su paquete de ayudas a 30 millones de euros, lejos de la equiparación exigida por el sector.
De cara al horizonte de la Política Agraria Común (PAC) y el Plan Hidrológico de la Cuenca del Duero, ASAJA reclama flexibilización ambiental, protección frente a las importaciones de terceros países mediante cláusulas espejo en acuerdos como Mercosur, y una apuesta firme por las infraestructuras de regadío y la gestión del agua. La organización agraria no descarta nuevas movilizaciones en las próximas semanas, con la mirada puesta en Madrid.