OSPA denuncia que la escuela ordinaria "expulsa" al alumnado neurodivergente y urge inclusión real

Archivo - Unos niños en el patio del colegio. Foto archivo
Archivo - Unos niños en el patio del colegio. Foto archivo - Álex Zea - Europa Press - Archivo
Europa Press Castilla y León
Actualizado: miércoles, 18 febrero 2026 10:37

VALLADOLID 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Organización Soporte de Personas con Discapacidad Comunicativa (OSPA), asociación que agrupa a familias de niños, niñas y adolescentes con trastornos del aprendizaje, neurodivergencia y otras condiciones del neurodesarrollo, ha denunciado que la escuela ordinaria "expulsa" al alumnado neurodivergente y ha propuesto medidas para lograr una inclusión real.

OSPA ha hecho público un manifiesto titulado 'Desde el corazón a la razón: Por una escuela verdaderamente inclusiva en España', documento que nace de la "experiencia acumulada en cientos de hogares" en el que denuncia, a su juicio, una realidad preocupante: la escuela ordinaria está expulsando, de forma directa o indirecta, a quienes aprenden de manera diferente. Según denuncian, las familias reciben mensajes reiterados como "no hay recursos", "ha alcanzado su techo" o "estaría mejor en educación especial", lo que, como así reprocha, deriva en un sistema que etiqueta antes de explorar el potencial real del alumnado.

La organización, a través de un comunicado recogido por Europa Press, alerta de que la aplicación de adaptaciones curriculares sin verdadera personalización y las repeticiones de curso automáticas están teniendo un impacto "devastador" en los menores. "La repetición no mejora el aprendizaje y sí aumenta la estigmatización, la desconexión emocional y el abandono escolar", señala el manifiesto, a lo que se suma un grave deterioro de la salud mental, con niños que "no tienen derecho a 'baja' por depresión o ansiedad" y cuyas ausencias son penalizadas con suspensos automáticos.

En este contexto, OSPA critica que, de cara a 2026, la inclusión siga siendo "más un discurso que una práctica real", con un modelo rígido predominante donde "o encajas en la norma o quedas fuera". Como ejemplo, lamenta que no se permita la asistencia personal en educación ni se aplique de forma sistemática el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA).

Frente a esta situación, traslada cuatro propuestas para una inclusión efectiva, como limitar las repeticiones de curso. A este respecto, solicita una regulación específica que limite la repetición en alumnado neurodivergente y la sustituya por planes individualizados de apoyo intensivo y evaluaciones competenciales no punitivas.

También propone regular la Asistencia Personal en Educación (APE). Concretamente, exige un marco normativo estatal que reconozca y financie la figura del asistente personal en el aula. "No sustituye al docente, sino que garantiza la autonomía y el acceso real al aprendizaje. La autonomía no puede depender del código postal", defiende.

Igualmente, aboga por una implementación obligatoria del Diseño Universal para el Aprendizaje, al objeto de que pase de ser "opcional o decorativo" a convertirse en un marco metodológico obligatorio, evaluable por la inspección educativa y central en la formación del profesorado, y, finalmente, la creación de un Observatorio Estatal u organismo independiente que recopile datos reales sobre repetición, abandono y salud mental del alumnado neurodivergente y que publique informes anuales. "Sin datos, no hay política educativa seria; sin supervisión, no hay garantía de derechos", advierten.

UNA PREGUNTA DE FUTURO

El manifiesto concluye con una reflexión sobre el modelo de sociedad que se está construyendo: "Cada niño que abandonamos hoy es un talento perdido mañana", de ahí que OSPA se compromete a seguir visibilizando esta realidad y dialogando con las instituciones, recordando que la inclusión "no es una cuestión sentimental, sino económica, social y democrática". "Nuestra experiencia es la de cientos de hogares. Desde el corazón, porque somos madres y padres; desde la razón, porque hablamos con argumentos. La inclusión no puede esperar", sentencia Ana Vázquez, presidenta de OSPA.

OSPA alerta de que muchas de las llamadas "adaptaciones curriculares" se limitan a simplificar contenidos o reducir tareas, pero no cambian la forma en que se enseña ni cómo se evalúa. En la práctica, apunta que esto significa que el alumno recibe menos contenido, pero sigue aprendiendo del mismo modo que antes, aunque ese método ya se haya demostrado ineficaz para él o ella.

Del mismo modo, denuncia que la repetición de curso se aplica en muchos casos como una medida casi automática cuando hay dificultades, sin analizar si repetir el mismo año, con los mismos materiales y la misma metodología, va a producir un resultado diferente. "Repetir no es personalizar: es volver a empezar exactamente igual", resumen desde la asociación.

Según OSPA, estas decisiones no solo no mejoran el aprendizaje, sino que aumentan la frustración, la sensación de fracaso y el riesgo de abandono escolar.

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