BURGOS 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos, Carlos Niño, ha explicado la nueva iniciativa que se ha puesto en marcha dentro de su plan contra las pintadas vandálicas y que consiste en la instalación de cinco estructuras cúbicas de dos metros de lado destinadas específicamente a la práctica del arte urbano.
"Se van a poner cinco cubos de 2x2 en las diferentes partes de la ciudad para que haya el que quiera, de forma libre, y respetando una serie de normas puedan plasmar ese arte urbano", ha explicado Niño, quien ha apuntado que nadie está en contra del arte urbano pero lo que pide "es que se hagan en los sitios adecuados".
Esta medida busca ofrecer alternativas legales a los creadores, fomentar el civismo y redirigir la actividad artística hacia espacios habilitados.
Los cubos, que han supuesto una inversión de 2.000 euros al aprovechar y optimizar estructuras preexistentes, rotarán por cinco ubicaciones clave: el Parque Doctor Vara, la avenida de la Quinta, el entorno del Centro Cívico de Capiscol, las inmediaciones de la Escuela de Arte y el Centro Cívico de San Agustín.
Cada pieza permanecerá en su ubicación al menos 15 días antes de trasladarse y para garantizar el uso responsable de estos espacios, el Ayuntamiento ha establecido una normativa "clara" a la que se accede a través de un código QR ubicado en cada estructura.
Así, por ejemplo, como ha indicado Carlos Niño, se prohíben mensajes xenófobos, políticos, religiosos u ofensivos "o que atenten contra la dignidad de las personas" y ha apuntado que sólo se pueden usar spray o pintura, y está prohibido la colocación de pegatinas o carteles
Niño ha calificado este plan como una estrategia de "medio y largo plazo".
Más allá de los cubos que se van a colocar en los cinco espacios, el Consistorio mantiene una estrecha colaboración con la Policía Local para realizar estudios de grafología que permitan identificar a los autores de pintadas ilegales, especialmente aquellas que afectan a Bienes de Interés Cultural (BIC).
AL respecto, el concejal ha avanzado que, tras las fiestas locales, se intensificarán las labores de limpieza en zonas críticas como es el entorno del Puente Malatos y los muros de la Isla. El objetivo es eliminar los residuos y grafitis no autorizados sin dañar el patrimonio, y posteriormente adecentar estas áreas con elementos vegetales para mejorar su integración urbana.