SEGOVIA 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Segovia ha expulsado durante tres años de la Liga Municipal de Fútbol 7 al equipo Internacional SG por la agresión a un árbitro en un partido en la tarde del domingo 31 de mayo.
El Consistorio ha condenado de forma rotunda la agresión y ha reiterado su política de no consentir ninguna manifestación de violencia en el deporte porque "toda competición debe regirse por los valores del respeto, la convivencia y el juego limpio".
Los hechos se produjeron durante el encuentro que enfrentaba a los equipos Internacional SG y Yatte Minnahare, cuando cuatro jugadores del primero agredieron al colegiado que dirigía el partido.
El responsable de las instalaciones avisó a la Policía Local, que se desplazó hasta el lugar, si bien los presuntos agresores ya no se encontraban en las instalaciones a su llegada.
La identificación de los cuatro implicados se llevó a cabo posteriormente mediante el testimonio del propio árbitro, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado recogido por Europa Press.
Al tratarse de una competición organizada por el Instituto Municipal de Deportes (IMD), los hechos han tenido consecuencias disciplinarias inmediatas por parte del instituto municipal.
En concreto, el Comité de Competición ha celebrado sesión este lunes, 1 de junio, y ha acordado la expulsión del equipo Internacional SG de la edición en curso de la liga y su veto para participar en cualquier competición municipal durante un periodo mínimo de tres años.
El club perderá, asimismo, la fianza depositada para tomar parte en la competición y se le impondrá una sanción económica cuya cuantía fijará el propio Comité, mientras las sanciones individuales son de idéntico alcance.
Así, los cuatro jugadores han sido expulsados de la competición y quedan inhabilitados para participar en competiciones municipales durante un mínimo de tres años, así como pierden su fianza respectiva y una sanción económica que también determinará el Comité de Competición.
El Ayuntamiento ha destacado que el régimen sancionador vigente ya fue endurecido el pasado año, cuando el IMD modificó las bases de la competición para incorporar penalizaciones específicas ante agresiones físicas o verbales. La medida respondía a la voluntad del Consistorio de reforzar los mecanismos de disuasión ante comportamientos contrarios a los valores deportivos.
Durante la temporada anterior no se registró ningún incidente de estas características y, hasta el momento en que se produjo la agresión, la edición en curso tampoco había registrado ningún episodio de violencia.
El Consistorio ha expresado su confianza en que la contundencia de las sanciones adoptadas contribuya a prevenir conductas similares en el futuro y ha reafirmado su compromiso con la promoción de un deporte fundamentado en el respeto a las normas, a los árbitros y al conjunto de los participantes.
La institución ha insistido en que este tipo de comportamientos resultan "absolutamente incompatibles con los principios que deben presidir cualquier práctica deportiva, especialmente en el marco de competiciones de carácter municipal en las que la convivencia y la deportividad constituyen pilares esenciales".