Carlos Martínez reprocha a Mañueco que no saque presupuestos en 2026 y se lance a los de 2027. - EUROPA PRESS
SEGOVIA 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha ampliado su valoración al anuncio de acuerdo entre PP y VOX para formar gobierno regional con un reproche hacia Fernández Mañueco por anunciar, según el socialista, que no trabajará para sacar presupuestos del 2026 y que se orientará en los del 2027.
Para el líder del PSCyL, que ha declarado que estamos en junio, a principios, y quedan siete meses, la postura de Mañueco es "absolutamente vergonzante", al considerar que una Administración autonómica cierre un acuerdo de gobierno con el primer presupuesto conjunto ya comprometido para 2027.
Horas después de las primeras declaraciones de Martíenz sobre el pacto para investir a Alfonso Fernández Mañueco como presidente de la Junta de Castilla y León, en un acuerdo que blinda la denominada 'prioridad nacional', el socialista ha afirmado que ha hecho una lectura detallada del documento y que en ese acuerdo "no se da respuesta a los problemas reales de la comunidad".
El líder de la oposición autonómica ha señalado que el aplazamiento presupuestario no es un detalle administrativo menor, sino la expresión de una voluntad política. A su juicio, Mañueco afronta los dos años que le quedan de mandato con lo que ha descrito como 'el síndrome del pato cojo', consciente de su situación política, y sin capacidad ni interés para impulsar una agenda de gobierno efectiva.
En ese marco, el acuerdo firmado con Vox ofrecería "estabilidad parlamentaria a cambio de cesiones programáticas, pero sin trasladar esa estabilidad a medidas concretas para los ciudadanos".
Más allá del calendario presupuestario, Martínez ha repetido su crítica al contenido íntegro del pacto. Ha denunciado la ausencia en el texto de referencias a la despoblación y ha destacado que "la única vez que aparece va vinculada a la natalidad".
También ha lamentado la inexistencia de compromisos en materia de ordenación del territorio o vivienda, ámbitos para los que el nuevo ejecutivo ni siquiera ha previsto consejerías específicas. En contraposición, el acuerdo recoge de forma reiterada el concepto de "prioridad nacional", que Martínez ha calificado de "instrumento para desviar la atención de los problemas reales de la comunidad" y para generar "un conflicto identitario" sin base en los desafíos cotidianos de los castellanos y leoneses.
LA MARCHA DE JÓVENES, VERDADERO RETO
El secretario socialista ha recordado que el Consejo Económico y Social de Castilla y León ha señalado la migración como parte de la solución a los retos demográficos de la región, en dirección contraria al enfoque del acuerdo PP-Vox. Martínez ha apuntado también que el verdadero problema demográfico no es la inmigración sino la salida de jóvenes hacia otras comunidades y ha recordado que hoy mismo estamos en las pruebas de acceso a la universidad "y ya desde ese momento los jóvenes están sufriendo un exilio, una migración obligatoria para poder estudiar y formarse".
Sobre la dimensión política del acuerdo, Martínez ha reiterado que el documento "ha sido negociado desde Madrid" y que Mañueco carece de capacidad real para hacer cumplir las medidas que contiene, muchas de las cuales, a su juicio, "colisionan con el ordenamiento jurídico nacional e internacional".
Ha asegurado que "aproximadamente el ochenta por ciento de las setenta páginas del texto consiste en exigencias al Gobierno de España", lo que, en su valoración, convierte el acuerdo en un "instrumento de confrontación política más que en un programa de gobierno".