VALLADOLID 14 Jul. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Economía y de Hacienda de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha pedido esta tarde al Gobierno de Pedro Sánchez que retire su propuesta para un nuevo modelo de financiación autonómica y reinicie el proceso "desde cero", contando con la participación de todas las comunidades autónomas y no exclusivamente los intereses de Ezquerra Republicana que derive en "ciudadanos de primera y segunda categoría".
La reivindicación la ha realizando Fernández Carriedo durante su intervención en las Cortes donde ha expuesto las principales líneas de actuación de su departamento para los próximos cuatro años, vigencia de la nueva legislatura iniciada con un gobierno constituido por el PP y Vox, en cuyo transcurso ha alertado de que el sistema vigente se encuentra prorrogado desde el año 2014 y ya no responde a la realidad actual, tras haber transcurrido una crisis económica, una pandemia y un cambio en las demandas de los ciudadanos sobre las prestaciones públicas.
Asimismo, ha censurado que el diseño de la nueva financiación pretenda ser el resultado de un pacto político bilateral en lugar de un acuerdo multilateral entre todas las comunidades. "Lo que nos afecta a todos tendrá que negociarse entre todos", ha argumentado, tras recordar que hoy se ha reunido el Comité Técnico Permanente de Evaluación y que se ha anunciado la celebración de un Consejo de Política Fiscal y Financiera para el próximo 29 de julio.
Ante esta situación, ha abogado por defender la postura consensuada de la comunidad, la cual fue remitida por escrito al Ejecutivo central en enero de 2022 y actualizada en marzo de 2025 a petición del propio Ministerio. Se trata de una propuesta de más de 120 páginas basada en los acuerdos parlamentarios autonómicos aprobados desde 2016, para la cual ha reclamado el respaldo unánime de todos los grupos políticos de las Cortes regionales.
Por otra parte, ha manifestado su firme rechazo a "cualquier acuerdo bilateral que genere ciudadanos de primera y de segunda categoría", advirtiendo de que esto supondría la quiebra del derecho a acceder en igualdad a servicios fundamentales como la sanidad, la educación o la dependencia. Igualmente, ha descartado aceptar la condonación de la deuda generada por el "despilfarro de dinero público" a otras autonomías, alertando de que dicho importe no desaparece, sino que "se mutualiza y se va a pagar entre todos los españoles".
Finalmente, ha remarcado la importancia de definir una financiación justa y solidaria que cubra el coste real de los servicios en la región. Con este objetivo, ha asegurado que Castilla y León exigirá recursos adicionales que contemplen el mayor coste derivado de sus variables demográficas y territoriales, conforme a lo establecido en su Estatuto de Autonomía para asegurar la igualdad efectiva.
QUE EL PP "SE SIENTE A ESCUCHAR Y HABLAR"
A este respecto, la portavoz económica socialista, María Isabel Fernández, ha recordado la propuesta de financiación presentada este mismo martes por el líder socialista en Castilla y León, Carlos Martínez, para que la tenga en cuenta al objeto de que "se siente para escuchar y hablar".
"Se le está proponiendo un sistema de financiación que va a traer, como dijo el ministro el viernes, por lo menos para el Gobierno de Castilla y León, más de 270 millones de euros más al año. Cuando se está hablando de eso, se tienen que sentar y escuchar. Y esta mañana nuestro portavoz le ha ofrecido sentarse y hablar sobre financiación autonómica", ha insistido la socialista.
Por su parte, la portavoz de Economía del PP, Marta Arroyo, como no podía ser de otra forma, ha respaldado la postura de Carriedo tras recordar que Castilla y León necesita disponer de recursos económicos suficientes y los necesarios para atender correctamente todos los servicios públicos de su competencia. "Y en el caso concreto, además, de Castilla y León, necesitamos exigir que esa financiación autonómica sea acorde con las singularidades que tenemos de población y de territorio", ha defendido.
Y es que, según entiende, el modelo presentado por el señor Sánchez "no cumple ni con lo uno ni con lo otro, porque ha sido negociado solo con una parte de España, precisamente la parte que no quiere ser España, la parte que quiere independizar y que representa al señor Junqueras. Y esto es algo inconcebible porque ese modelo perjudica y gravemente los intereses de Castilla y León".
Por ello, Arroyo pide al Partido Socialista de Castilla y León que "deje de palmotear a su patrón y piense un poquito en esta tierra y en su defensa", al tiempo que defiende que el PP tratará de hacer ver a los socialistas que Castilla y León que "por el camino que ellos van, no es el correcto. Es el erróneo y peligroso para los intereses de esta tierra y deben cambiar su rumbo".
De igual modo, el portavoz de economía de Vox en las Cortes de Castilla y León, Carlos Menéndez, ha asegurado que su partido no va a respaldar un sistema diseñado para satisfacer a los socios separatistas del Ejecutivo central.
Menéndez ha insistido en que su grupo se opone a la existencia de una España con ciudadanos de "primera y de segunda categoría". En este sentido, ha afirmado que la comunidad no va a aceptar privilegios para unos territorios frente a otros y ha rechazado que los castellanos y leoneses tengan que pagar la deuda o las concesiones negociadas por quienes quieren romper el país.
El portavoz parlamentario de Vox apunta que el objetivo de prosperidad resulta incompatible con realizar un seguidismo de un modelo financiero que, a su juicio, termina con la unidad de España y con la igualdad entre todos los españoles.
El representante de Vox ha garantizado que su formación actuará como garante para que el Gobierno de coalición de la Junta mantenga el rumbo que la autonomía necesita. Según ha explicado, este camino debe estar orientado a la aplicación de menos impuestos y de una menor burocracia para los ciudadanos.