Archivo - Un anciano en silla de ruedas eléctrica en un parque. - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
VALLADOLID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -
El 16 por ciento de los castellanoleoneses con movilidad reducida ha tenido que cambiar de domicilio por la falta de accesibilidad del inmueble donde residían, una cifra que asciende al 31 por ciento en el caso de quienes se desplazan en silla de ruedas.
Esta es una de las principales conclusiones del Informe 'Accesibilidad y movilidad: mejorando la calidad de vida de las personas con discapacidad', elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios que analiza la accesibilidad tanto en el interior como en el exterior de la vivienda, una problemática que experimenta el 55,7 por ciento de los 4,3 millones de españoles con algún tipo de discapacidad.
Según la Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de Dependencia (EDAD) del Instituto Nacional de Estadística (INE), un 57 por ciento de las personas con movilidad reducida tiene dificultades para andar o moverse dentro de su propia vivienda.
Tanto es así que una de cada cuatro ha tenido que realizar obras para adaptar su hogar, siendo los principales lugares los aseos (74%), dormitorios (42%), cocina (32%) y puerta de entrada (32%), según recoge el informe de la Fundación Mutua de Propietarios. Sin embargo, las limitaciones a la movilidad se acentúan a la hora de desenvolverse fuera de la vivienda.
Casi el 80 por ciento de los castellanoleoneses con movilidad reducida tiene importantes dificultades para andar o moverse. Para solucionar esta problemática, el informe desvela que el 73 por ciento de las personas requiere de la ayuda de familiares y amigos.
No obstante, esta situación provoca que un 34 por ciento de los castellanoleoneses pase muchos días sin salir de casa, y un 1 por ciento no salga nunca.
En este sentido, el 33 por ciento considera que si su edificio estuviera más adaptado saldría más de casa, un porcentaje que se duplica en el caso de aquellos edificios que no tienen ascensor.
"En ocasiones, el hogar se convierte en una cárcel para las personas con movilidad reducida dada la dificultad para poder entrar o salir, encontrándonos con personas que se encuentran prisioneras en su propia casa por la falta de accesibilidad en su propio edificio", afirma vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Mutua de Propietarios, Laura López Demarbre.
El informe advierte que un 87 por ciento de los edificios de viviendas debe realizar actuaciones de eliminación de barreras arquitectónicas para mejorar su accesibilidad.
Llevar a cabo todas estas acciones supondría un coste medio por hogar en Castilla y León de 774 euros, una cifra que se incrementa en aquellos edificios de menos plantas y menos vecinos, con 5.409 euros y 4.457 euros respectivamente; entre los hogares de edificios más antiguos (3.156 euros); en los que tienen viviendas de menor tamaño (2.416 euros) y en los hogares con menos ingresos (2.995 euros).
El informe destaca que, pese a que el 61 por ciento de los castellanoleoneses está de acuerdo en que un edificio accesible revaloriza sus inmuebles, el 53 por ciento ve poco o nada probable realizar las mejoras de accesibilidad que se necesitan en su edificio.
"Muchas de las viviendas no accesibles son propiedad de personas con bajos recursos por lo que se evidencia la necesidad de que administración e instituciones contribuyan a hacer posible que se lleven a cabo actuaciones para la eliminación de barreas arquitectónicas", explica López Demarbre.
De hecho, seis de cada diez castellanoleoneses no han recibido ayudas para mejorar la accesibilidad, debido en parte al desconocimiento, la edad -los edificios en los que viven personas más jóvenes han recibido más ayudas-, la falta de solicitudes de adaptación del edificio -sólo el 26 por ciento de los castellanoleoneses con limitación de movilidad han solicitado alguna actuación-, o el número de plantas.