VALLADOLID, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Valladolid ha condenado a una pena de un año de prisión a Bernardo N.V. como autor de un delito de estafa cometido en 2008, cuando, tras colgar en Internet un anuncio en el que ofrecía un Volkswagen Golf, llegó a un acuerdo con un cliente pero finalmente se quedó tanto con el vehículo como con los 9.900 euros del precio pactado y que le abonó el interesado.
Frente a la petición absolutoria de la defensa y los dos años de cárcel solicitados por las acusaciones pública y particular, la Audiencia Provincial ha resuelto imponerle un año de privación de libertad por delito de estafa, del tipo agravado, junto con una multa de 2.160 euros y la obligación de indemnizar al perjudicado en la cantidad de 9.900 euros, más los intereses de demora, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.
Un recibí que el vendedor de coches Bernardo N.V. entregó en 2008 a un cliente en Valladolid tras obtener de éste 9.900 euros por un turismo Volkswagen Golf de segunda mano que, finalmente, no llegó a entregar al comprador constituye la principal prueba de cargo contra el primero, ya que expertos de la Policía Nacional en caligrafía certifican que en el referido documento aparece la letra del compra-venta, acusado de estafa, pese a que éste niegue la autoría y sostenga que el escrito ha sido falsificado.
Durante el juicio, el ahora condenado reconoció que en 2008 anunció en Internet la venta del coche por un precio de 9.900 euros y que al poco recibió la llamada de una persona interesada, José Antonio A.D, con quien, según sostuvo, pactó incrementar el precio final hasta los 12.400 euros al incluir una garantía de un año y diversas mejoras.
Así, tras recibir del comprador 1.000 euros de señal el 28 de octubre de 2008, el vendedor aseguró que no llegó finalmente a entregar el coche debido a que el cliente no abonó el resto del precio pactado, hasta completar los 12.400 euros, alegato que mantuvo pese a que la víctima de la presunta estafa aportara un recibí que demuestra haber entregado al vendedor el 3 de noviembre de ese año otros 8.900 euros en metálico.
Aunque el procesado aseguró que el documento ha sido falsificado, expertos caligráficos de la Policía Nacional certificaron que en el mismo aparecen de puño y letra de Bernardo N.V. una serie de anotaciones en las que se hace constar la garantía de cuatro meses otorgada al cliente ante posibles averías en el motor y la caja de cambios. "La letra ha sido identificada al cien por cien como hecha por el acusado", corroboraron al unísono ambos peritos.
Por su parte, la víctima de la estafa mantuvo que pagó al vendedor la totalidad del dinero fijado, 9.900 euros, y que a posteriori Bernardo N.V, cuyo garaje se hallaba en Zaratán, en la carretera de León, comenzó a darle largas y no le llegó a entregar el turismo ni le devolvió cantidad alguna.
"Si el precio real hubiera sido de 12.400 euros no habría comprado el vehículo porque es muy superior al de otros anuncios que había visto en Internet", concluyó el estafado, que, pese a la condena, no recibirá el dinero entregado debido a la insolvencia del condenado.