VALLADOLID 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Valladolid ha condenado a seis meses de cárcel a un vecino de Murcia, José Ángel S.G, por un delito de estafa informática sobre una vecina de Medina del Campo tras considerar probada su implicación en la apertura fraudulenta 'online' de una cuenta bancaria a nombre de él y de la mujer, sin conocimiento y autorización de ella, ardid que permitió esquilmar un total de 59.850 euros procedentes del depósito bancario del que era titular la víctima.
En su sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia vallisoletana absuelve a José Ángel del delito de falsedad documental pero considera probada la comisión de la estafa informática por parte del encausado, a quien, amén de los seis meses de prisión, le impone la obligación de indemnizar a BBVA con 3.200 euros--la entidad abonó a la víctima la totalidad del dinero extraído--, mientras que ha resuelto absolver de ambos delitos a la mujer que también ocupó el banquillo como supuesta cómplice, María Isabel V.L, por falta de pruebas de que estuviera concertada con el primero.
El tribunal ha condenado al acusado tras valorar su cooperación necesaria en el desvío fraudulento de fondos hacia sus cuentas bancarias. Fundamenta la condena del procesado en la cesión voluntaria de sus datos personales y en la posterior retirada en efectivo de 3.200 euros en una sucursal de San Javier (Murcia), un hecho que la Sala considera determinante tras desestimar su versión exculpatoria y apreciar una actuación mediante dolo eventual o ignorancia deliberada respecto al origen ilícito del dinero.
Para la fijación de la pena se ha tenido en cuenta la atenuante analógica por la alteración psíquica que presentaba el acusado por aquellas fechas, así como la atenuante simple de dilaciones indebidas derivada de los excesivos tiempos de paralización detectados durante la tramitación del procedimiento.
Por el contrario, la resolución judicial ha sustentado la absolución de la acusada en la ausencia de pruebas que acrediten su intervención o conocimiento de los hechos, dado que la cuenta a la que llegaron dos transferencias de 10.000 euros había sido aperturada meses antes sin que posteriormente se dispusiera de cantidad alguna. La Sala establece que la mera titularidad de la cuenta receptora constituye un único indicio insuficiente para destruir la presunción de inocencia, resultando de aplicación el principio 'in dubio pro reo' al no haberse probado el dominio de la acción ni un concierto defraudatorio por parte de la procesada.
Fiscalía y la acusación particular, en representación esta última de BBVA, habían pedido para ambos una condena global de tres años y medio de cárcel por un delito de estafa y otro de falsedad documental, junto con el pago de una multa global de 3.600 euros--la entidad pedía también la devolución de 23.200 euros--, frente a la petición absolutoria de los letrados de los acusados.
Durante el juicio, la pareja, que compareció por videoconferencia desde Murcia, aseguró que no se conocía y que no se había visto hasta el día de la vista, al tiempo que negó haberse compinchado en septiembre de 2022 para, mediante operaciones de banca 'online', estafar casi 60.000 euros a una vecina de Medina del Campo de la que, según las acusaciones, extrajeron dicha cantidad de su cuenta en el BBVA.
Aunque el fallo exculpa a la mujer, el tribunal recoge que el 19 de septiembre de 2022 "personas no identificadas", pero al menos con el conocimiento de José Ángel, procedieron a la apertura 'online' de una cuenta en BBVA a su nombre y de la víctima, María Jesús B.B, vecina de Medina, sin conocimiento ni autorización de esta última, utilizando para ello el autor o autores materiales del delito sus datos personales y el DNI. A posteriori, se produjo una transferencia a esa nueva cuenta de casi 60.000 euros que la víctima tenía en la suya personal y, más tarde, la totalidad de ese importe fue reenviada a una tercera en la que figura únicamente como titular el ahora condenado.
Ese mismo día, José Ángel extrajo 3.200 euros en una sucursal de la localidad murciana de San Javier, ilícito que el tribunal entiende totalmente acreditado, y se produjeron otras dos transferencia por importe cada una de ellas de 10.000 euros, en total 20.000 euros, a una cuenta de la que era titular su compañera de banquillo.
La víctima, en su declaración durante el juicio, aseguró que no tuvo constancia de que le habían esquilmado la cuenta hasta que el BBVA se puso en contacto con ella para informarle de lo ocurrido. Así, María Jesús aseguró que los acusados, a los que no conoce de nada, pudieron hacer uso de su documentación debido a que años antes había denunciado en comisaría la sustracción de la misma.
Aunque la mujer no ha sufrido quebranto económico alguno, ya que la entidad le devolvió la totalidad del dinero extraído, sí mostró su malestar por el hecho de que tal circunstancia alteró sustancialmente su vida diaria. "Durante más de un mes la cuenta quedó bloqueada y me quedé sin poder pagar lo básico, ni siquiera la factura del teléfono móvil. Al final me tuvieron que prestar dinero mis amigos", se quejó María Jesús.
Del total de 59.850 euros extraídos de la cuenta de la víctima, BBVA ha logrado recuperar 36.600 euros, no así los 3.200 sacados por el condenado la una sucursal de San Javier ni los 20.000 que aún figuran en la cuenta de María Isabel y que se encuentran bloqueados. A este respecto, la ahora absuelta, que no ha llegado a disponer de ni un euro de ese importe, no ha puesto ninguna pega para que ese dinero retorne a la entidad perjudicada.