República Dominicana.- Los Trinitarios acusados de acuchillar a un Dominican alegan que estaban grabando música 'trap' en un estudio - EUROPA PRESS
VALLADOLID 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Valladolid ha impuesto once años de prisión por tentativa de homicidio a cada uno de los tres jóvenes, integrantes de la banda de los Trinitarios, que la noche del 22 de febrero de 2025 participaron en el acuchillamiento por la espalda de otro perteneciente a la banda rival de los Dominican Dont' Play y a quien ocasionaron graves lesiones, tras considerado probado que atacaron de común acuerdo a la víctima con la intención de ocasionarle la muerte.
En su sentencia, el tribunal acuerda que los tres acusados deberán indemnizar conjuntamente de forma solidaria a la víctima con 2.860 euros por las lesiones y con 7.000 euros por las secuelas resultantes. Asimismo, el fallo ha impuesto a cada uno de ellos la pena accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, además del pago de las costas procesales por terceras partes iguales, según la información del Gabinete de Prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León recogida por Europa Press.
La sala determina la existencia de dolo homicida debido a la gravedad de las heridas sufridas por la víctima en una zona corporal altamente vulnerable, lo que le provocó un neumotórax izquierdo y una laceración pulmonar. Los magistrados han rechazado las tesis de las defensas y han concluido que las lesiones presentaban un riesgo vital potencial, por lo que el fallecimiento no se ha producido únicamente gracias a la pronta asistencia médica recibida.
Para justificar la coautoría en el intento de homicidio, el tribunal sostiene que los acusados han mantenido un acuerdo implícito y un co-dominio funcional mediante una participación activa y coordinada que evitó cualquier posibilidad de defensa. Por último, la Audiencia Provincial aplica la circunstancia agravante de abuso de superioridad debido a que el ataque fue ejecutado por tres personas frente a una sola víctima que se encontraba desvalida en el suelo.
Durante el juicio, los tres encausados de origen dominicano, Johan Yerai C.L, Juan Camilo O.L. y Maicol Yessi G.V, alegaron que difícilmente pudieron acuchillar a la víctima en una céntrica calle de Valladolid porque aquel día, casualmente, se encontraban grabando música 'trap' en un estudio, al tiempo que negaron su pertenencia a la banda de los Trinitarios y asegurar que ni siquiera conocían a los DDP con los que supuestamente se encontraron aquella noche.
Johan Yerai, a quien la víctima identifica como el autor material de su triple acuchillamiento, sostuvo que tras la grabación de un Reel en el que aparecen los tres acusados cantando 'trap house' se marchó a casa a dormir, mientras que Juan Camilo, según su propia versión, se dirigió a buscar a su novia a su centro de trabajo y el tercero, Maicol, asegura que permaneció en el estudio hasta las 02.00 horas del día siguiente.
Como denominador común, los tres acusados explicaron que mantenían una mera "relación musical", sin que en momento alguno hayan pertenecido a la banda de los Trinitarios, y ello a pesar de haber sido objeto todos ellos de distintas detenciones por parte de la Policía Nacional en las que se les relaciona con dicha organización juvenil violenta. También coincidieron al manifestar que ni siquiera conocen la letra de la canción que entonaban juntos, con tintes amenazantes en la que salen a relucir términos de "bocachancla" y alusiones a alguien que habla con el fiscal.
Pese a ello, el fiscal del caso mantuvo para los tres su petición de once años de cárcel por delito de tentativa de homicidio pero, en cambio, retiró los cargos por el delito de robo con violencia e intimidación, ya que en la primera jornada la propia víctima, el joven de origen marroquí Yassin T, confesó que se inventó haber sido objeto de un intento de robo para evitar que su madre, de 70 años, y su hermano mayor descubrieran que pertenecía a los DDP.
En su informe, el acusador público mantuvo que existen "hechos objetivos" para una sentencia condenatoria, en referencia a la versión que el acuchillado ha ofrecido con "madurez y consistencia", a pesar de que cuando se produjeron los hechos contaba con 16 años, pero también por las investigaciones policiales que identifican a los agresores como Trinitarios y al bando contrario como perteneciente a los DDP, bandas que son "acérrimas enemigas" y actúan en un ámbito de "acción-reacción" que comenzó a hacerse patente en Valladolid en 2109 y que a partir de 2022 han llevado a que la capital del Pisuerga a "rivalizar" con Madrid en la comisión todos los fines de semana de incidentes graves violentos.
El fiscal dio importante valor también al Reel aparecido en Instagram en el que aparecen los tres encausados cantando y que, como así advirtió, suele ser utilizando por las bandas violentas a modo de advertencia, en ocasiones antes de actuar y en otras una vez ejecutada la amenaza. Dicha vídeo corto y el posterior reconocimiento fotográfico en comisaría es el que ha permitido que la víctima y sus acompañantes identificaran a las tres personas que esa noche les abordaron en la calle López Gómez.
"Luego vienen aquí y hacen la pamema de que no se conocen, pero se conocen perfectamente unos a otros. De hecho, ese conocimiento es la base de su subsistencia para identificar al enemigo y evitar ser atacado", censuró el acusador público, quien recordó que la noche de autos Yassin, "que iba un tanto despistado", quedó a merced de sus agresores debido a que sus acompañantes salieron corriendo "como el rayo porque eran plenamente conscientes de lo que se les venía encima".
"ANIMUS NECANDI"
Yassin también trató de huir pero se golpeó con un coche y cayó al suelo boca abajo, momento en el que, como así incidió el fiscal, Johan Yerai le asestó tres cuchilladas por la espalda mientras los otros dos acusados se sumaban a la agresión con patadas y sujetando a la víctima. "Pedimos idéntica pena para los tres por tentativa de homicidio porque es cierto que Yerai es el autor, pero los otros dos colaboran en una agresión grupal coral en la que estos últimos asumen el resultado de la acción" en la que advirtió un claro "animus necandi", es decir, intención de matar, tanto por "el arma utilizada, la zona "vulnerable" del cuerpo a la que se dirigen las cuchilladas--están cerca los pulmones y el corazón--y la posición de "absoluta indefensión" en la que se hallaba el joven Yassin.
En el bando contrario, las tres defensas solicitaron un fallo absolutorio por falta de pruebas y enmarcaron la incriminación de sus patrocinados en "motivos espurios" de las supuestas víctimas, en el contexto propio de una rivalidad exacerbada entre bandas, al tiempo que pusieron en tela de juicio los reconocimientos fotográficos realizados en los que se señala a sus clientes, de quienes coincidieron al señalar que mantenían una "mera relación musical", además de señalar las numerosas contradicciones en las que han incurrido los denunciantes en cuanto a la vestimenta de sus agresores y la forma en la que se produjeron los hechos.
"Parece que ha delinquido una gorra", es la denuncia que el defensor de Johan Yerai elevó al tribunal en referencia a que tras la agresión registrada, Yassin apuntó que su agresor llevaba una gorra, la misma que su cliente lucía en el Reel que condujo a la identificación de los tres encausados. "Mi patrocinado ha reiterado que la gorra que llevaba en el vídeo no era suya y que se la había dejado otro amigo", alegó el defensor en un intento por sembrar las dudas del tribunal y plantear la posibilidad de que esa gorra bien pudiera haberla portado otra persona distinta el día del acometimiento.
Dicho defensor, con carácter alternativo, fue el único que en caso de condena tipifica los hechos como un delito de lesiones con instrumento peligroso, mercedor de una condena de dos años de prisión.