LEÓN 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha advertido de la situación de "grave riesgo" para la salud y la seguridad que "soportan los trabajadores del Museo Provincial de León, en el antiguo edificio Pallares, como consecuencia de las elevadas temperaturas existentes en las instalaciones", que llegan hasta los 32 grados.
En un comunicado recogido por Europa Press, el sindicato ha señalado que la plantilla convive con temperaturas por encima de los máximos que permite la normativa, 27 grados para trabajos sedentarios y 25 grados para trabajos ligeros.
Esta situación de "estrés térmico" se produce desde finales de junio tras la avería del sistema de climatización y el calor extremo de este verano , que convierten al museo "en un centro de trabajo en un entorno insalubre, con temperaturas entre 30 y 32 grados, donde resulta muy difícil desarrollar la actividad".
CSIF ha enmarcado en esta situación, el golpe de calor sufrido por una trabajadora, que ahora se encuentra de baja laboral, y ha apuntado a diversas situaciones de mareos, agotamiento y síntomas compatibles con el estrés térmico entre la plantilla, hechos que han sido puestos en conocimiento del Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte.
"Sin que se hayan adoptado soluciones eficaces que eliminen el riesgo existente, más allá de ordenar una ventilación a primeras horas de la mañana a través de apertura de puertas y ventanas", ha lamentado CSIF.
PROBLEMA ESTRUCTURAL
El sindicato ha señalado que desde hace más de cuatro años, los cuatro compresores y los dos enfriadores que integran el sistema de climatización y refrigeración del edificio sufren averías "de forma reiterada", lo que muestra la existencia de un "problema estructural y perfectamente conocido" por la Dirección General de Patrimonio Cultural.
Pese a ello, este organismo "ha hecho caso omiso de esta situación, limitándose a actuaciones meramente paliativas e insuficientes, sin adoptar las medidas necesarias para solucionar de manera definitiva las deficiencias existentes, y sin garantizar unas condiciones ambientales adecuadas para las personas trabajadoras", ha censurado CSIF.
En este sentido, ha indicado que es "especialmente preocupante" que, pese a la reiteración de los incidentes y a las continuas advertencias realizadas por la dirección del Museo y de los representantes de los trabajadores, "la Junta haya permitido que la actividad continúe desarrollándose en unas condiciones que pueden comprometer gravemente la integridad física de la plantilla y, también, de los visitantes".
Ante la "inacción" de la Junta, CSIF valora formular la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para solicitar una "actuación urgente" para que se compruebe el incumplimiento de la normativa preventiva y se requiera a la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes "la adopción inmediata de medidas eficaces".
El sindicato independiente urge así la reparación definitiva del sistema de climatización o la inversión en un nuevo sistema si fuera necesario, o el inmediato alquiler de un enfriador compatible con el sistema de climatización instalado, que solucione de forma transitoria esta situación, así como la compra de ventiladores para las zonas de oficina y de descanso de los trabajadores.
Otras medidas que se reclaman son pausas suficientes de recuperación en zonas climatizadas, el suministro permanente de agua fresca, la paralización de las actividades que puedan suponer un riesgo grave para la plantilla, o la modificación del horario de apertura y cierre del Museo.