El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, y el de Cruz Roja, Juan José Zancada, renuevan el convenio de colaboración entre la institución y la organización. - EUROPA PRESS
VALLADOLID 1 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Diputación de Valladolid ha renovado su convenio de colaboración con Cruz Roja, dotado con 97.000 euros, lo que supone un 29,3 por ciento más, con el fin de garantizar la calidad de vida de las personas que viven en los pueblos vallisoletanos, una "prioridad" para la institución provincial.
Así lo ha señalado el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, quien ha rubricado el convenio con el presidente de Cruz Roja Española en Valladolid, Juan José Zancada, para reforzar durante 2026 la atención a las personas y familias en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social de la provincia.
La Diputación destina a este convenio 97.000 euros, frente a los 75.000 euros del año anterior, lo que supone un incremento del 29,3 por ciento. Del importe total, 75.000 euros se destinan a programas de inclusión social y 22.000 euros a la promoción del voluntariado.
Conrado Íscar ha incidido en que no hay que "ignorar la realidad", que pasa por el deterioro de la situación económica de las familias, muchas de las cuales afrontan en la provincia una situación social "comprometida" y "complicada" y se encuentran en riesgo de exclusión, con dificultades "severas" para hacer frente a gastos de vivienda o cubrir situaciones derivadas de una emergencia sobrevenida.
El presidente de la institución provincial ha destacado que la Diputación refuerza así su actuación para que ninguna persona quede desatendida por su situación económica, personal, familiar, de dependencia o discapacidad, para lo que se apuesta por la prevención, la autonomía y la inclusión social de la mano de las entidades del Tercer Sector de Acción Social.
En este ámbito, ha recordado Íscar, la Diputación mantiene una alianza con Fundación Personas, Banco de Alimentos, Cáritas y Cruz Roja, con los que este año moviliza conjuntamente 656.830 euros destinados a diferentes programas de atención social. Así, ha añadido, se refuerza la vocación social y se "tiende la mano" a los que peor lo pasan, para lo que se cuenta con la labor de los centros de acción social de la provincia.
Por su parte, Juan José Zancada ha compartido el objetivo de mejorar la calidad de las personas que viven en los municipios de la provincia y se encuentran obstáculos a la hora de afrontar su vida.
CINCO PILARES DE ACTUACIÓN
El convenio con Cruz Roja se articula en torno a cinco grandes ámbitos de actuación para dar respuesta a las principales necesidades sociales detectadas en la provincia.
El primero es la protección de la vivienda y la garantía habitacional, mediante ayudas destinadas a personas y familias que se encuentren en riesgo de perder su vivienda habitual por impago de hipoteca o alquiler.
También se contemplan ayudas específicas para el alojamiento de mujeres víctimas de violencia machista y de personas refugiadas procedentes del conflicto de Ucrania, previa valoración de los servicios sociales. A lo largo del pasado año, en este apartado se benefició a siete unidades familiares.
El segundo pilar se centra en la alimentación infantil durante los periodos vacacionales, garantizando la cobertura de necesidades básicas de los menores que habitualmente utilizan los servicios de comedor escolar. Durante este verano, el programa ha permitido atender a 84 menores de 25 municipios de la provincia (234 a lo largo de toda la acción).
El tercer eje corresponde a las tarjetas de asistencia básica y alimentación, que permiten apoyar a las personas y familias en mayor situación de vulnerabilidad económica para la adquisición de alimentos y otros productos de primera necesidad, de manera que se ofrece una respuesta directa y adaptada a sus circunstancias. Esta medida llegó a 57 familias a lo largo de 2025.
La inclusión social y la atención a situaciones de urgencia constituyen otro de los ámbitos del convenio. Cruz Roja desarrollará acciones formativas orientadas a la promoción personal y laboral de personas en riesgo de exclusión social (que el año anterior llegaron a 19 personas), en coordinación con los Equipos de Inclusión Social de la Diputación, y atenderá situaciones sobrevenidas que requieran alojamiento temporal, cobertura de necesidades básicas o, cuando proceda, apoyo para el retorno al país de origen, algo que el presidente de Cruz Roja ha destacado como una novedad para este año.
El quinto pilar se centra en la promoción del voluntariado para sensibilizar a la población sobre la importancia de la participación social, formar a nuevas personas voluntarias y reforzar su presencia en los municipios rurales. Las actuaciones prestarán especial atención a las necesidades de las personas mayores, niños y jóvenes y personas en situación de extrema vulnerabilidad, además de apoyar a las administraciones locales y otras entidades en función de las necesidades de cada territorio.
Con este convenio, la Diputación de Valladolid refuerza una red de protección social cercana y coordinada que permite responder a necesidades tan básicas como disponer de una vivienda, garantizar la alimentación o afrontar una situación de emergencia.