VALLADOLID, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido a dos personas, un hombre y una mujer, como presuntas autoras de varios delitos tales como allanamiento de morada, realización arbitraria del propio derecho, falsedad documental y quebrantamiento de condena, tras una intervención policial llevada a cabo el día 16 de agosto en una vivienda de Arca Real, según informaron a Europa Press fuentes policiales.
Los agentes fueron comisionados por la Sala CIMACC 091 tras activarse la alarma de seguridad en el domicilio. A su llegada, junto con el vigilante de seguridad de la empresa responsable, comprobaron que los sistemas acústicos estaban activados, aunque exteriormente no se apreciaban signos de alteración.
Un vecino informó de que la vivienda tenía acceso por la parte trasera a través de un patio, donde también se verificó que la puerta se encontraba en buen estado. Inicialmente, no fue posible acceder al interior del domicilio, ya que las llaves disponibles no permitían la apertura de ninguna de las puertas.
En ese momento, un testigo indicó la presencia de una mujer con actitud nerviosa en las inmediaciones, quien se acercó a los agentes y pregunó si había ocurrido algo en la vivienda, alegando que era propiedad de un amigo suyo. La mujer manifestó estar esperando a unos amigos para acudir a un festival. Sin embargo, su actitud inquieta llevó a los agentes a solicitar la colaboración de una unidad camuflada para realizar una vigilancia discreta.
Posteriormente, los agentes fueron nuevamente comisionados al domicilio tras recibir aviso de que dos individuos habían salido por la parte trasera, forzando la cerradura. Al regresar, comprobaron que, efectivamente, la cerradura del patio trasero había sido manipulada, aunque la puerta de acceso a la vivienda permanecía intacta.
Se contactó con el propietario para que se personara en el lugar. Paralelamente, a la mujer se le vio introduciéndose en un vehículo estacionado en las proximidades. Al ser entrevistada nuevamente, se tuvo conocimiento de que tenía el permiso de conducir retirado por orden judicial. Además, los agentes detectaron que la matrícula trasera del vehículo había sido manipulada con cinta aislante negra, alterando el número tres para que pareciera un ocho.
Ante estos hechos, se solicitó la intervención de la grúa municipal para el traslado del vehículo a dependencias policiales, informando a la mujer de su detención por presuntos delitos de falsedad documental y quebrantamiento de condena.
En ese momento, la mujer realizó una llamada telefónica en tono alterado exclamando frases como "yo no me voy a comer esto sola" y "¿dónde está el otro? dile que venga aquí". Minutos después, se personó en el lugar un varón, quien manifestó que no permitiría que la mujer asumiera sola la responsabilidad, alegando que la idea había sido de un tercero, además de reconocer haber accedido al patio de la vivienda para recuperar enseres personales, ya que había convivido con el propietario, aunque afirmó que el forzamiento de la puerta lo había realizado esa tercera persona.
Ante estos hechos, los agentes de Policía Nacional procedieron también a la detención del varón como presunto autor de un delito de allanamiento de morada y realización arbitraria del propio derecho.
Finalmente, el propietario de la vivienda confirmó que la puerta trasera había sido forzada, aunque no se había accedido a otras dependencias. Y aunque no echó nada en falta, manifestó su intención de interponer denuncia por los hechos. Los detenidos pasaron a disposición de la autoridad judicial, que decretó su puesta en libertad.