Los dos jóvenes detenidos con droga en Tudela (Valladolid) alegan que era para pasar las fiestas de la localidad

Sus únicas fuentes de ingresos eran la Renta Garantizada de Ciudadanía y una paga excarcelaria

Los acusados y sus letrados durante el juicio en la Audiencia Provincial.
EUROPA PRESS
Europa Press Castilla y León
Actualizado: jueves, 15 noviembre 2012 14:45

VALLADOLID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los dos jóvenes que fueron detenidos en agosto de 2011 en el término de Tudela de Duero (Valladolid) en posesión de un total de 16 gramos netos de speed y otros casi 39 de marihuana han alegado hoy, durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial, que la mercancía que portaban tenían pensado consumirla en las fiestas de la localidad.

Rubén G.N. y Andrés P.V, interceptados por la Guardia Civil la madrugada del día 15 de agosto en la rotonda Jaramiel de Tudela, fruto de un control rutinario cuando ocupaban un Ford Focus de alquiler que conducía el primero de ellos, han negado dedicarse a la venta de sustancias y han explicado que esa noche, tras coincidir en el bar Gondomar de Valladolid, se habían puesto de acuerdo para acudir en el mismo vehículo a la mencionada localidad para disfrutar de sus fiestas.

El primero, cuya única fuente de ingresos eran 426 euros de la Renta Garantizada de Ciudadanía y lo que puntualmente le daba su madre, ha asegurado que por aquellas fechas no atravesaba un buen momento debido a la reciente ruptura con su pareja. "Me había echado a perder y pasaba por una etapa muy mala", ha recordado Rubén, que, según ha asegurado, había empezado a consumir marihuana y speed.

De hecho, cuando aquella noche fue interceptado por la Guardia Civil lo primero que hizo fue arrojar al arcén una cajita de plástico en la que llevaba 8,43 gramos de speed, sustancia a la que luego se sumarían otros 38,46 gramos de cannabis ocultos en el maletero, concretamente en la rueda de repuesto. "Fue una reacción impulsiva porque no me había visto nunca en una situación así", ha lamentado el procesado.

CINCO AÑOS SIN FIESTAS

El también acusado Andrés P.V, que ocupaba el asiento trasero y que, según uno de los agentes, trató de guardarse entre sus ropas una bolsa con 7,39 gramos de speed, ha asegurado que había comprado la droga con los 426 euros de la paga excarcelaria ya que acababa de cumplir una condena de más de cuatro años de cárcel, también por delito contra la salud pública, y tenía pensado consumirla en las fiestas de su pueblo, al que, por motivos evidentes, llevaba casi un lustro sin acudir.

"Después de tantos años de prisión no se me ocurriría volver a lo mismo", ha espetado Andrés, para quien, sin embargo, el Ministerio Fiscal ha mantenido su petición de seis años de cárcel y el pago de una multa de 700 euros, tras aplicarle la agravante de reincidencia y la atenuante de drogadicción, mientras que su compañero de banquillo se expone a una posible condena de cuatro años y al pago de 1.000 euros de multa.

En su alegato final, y frente a la petición absolutoria de los letrados de la defensa, la acusación pública ha fundamentado su solicitud de condena en el convencimiento de que la droga intervenida por la Guardia Civil no tenía otro destino que su venta a terceras personas, postura que ha cimentado en cantidad ocupada, "que excede lo que el Tribunal Supremo entiende como autoconsumo"; su distribución en bolsitas, "que denota una preparación muy comercial"; la "pluralidad de sustancias" que llevaban, y la falta de capacidad económica de ambos para justificar la adquisición de la mercancía.

Contenido patrocinado