Un estudio de la ULE refleja que la soledad no deseada afecta al 15% de su estudiantado de grado

Propone crear un Observatorio de la Vida Estudiantil para llevar a cabo un seguimiento del bienestar del alumnado

La rectora de la ULE, Nuria González (centro), en la presentación del estudio 'Prevalencia de la soledad no deseada en estudiantes de grado de la Universidad de León'.
La rectora de la ULE, Nuria González (centro), en la presentación del estudio 'Prevalencia de la soledad no deseada en estudiantes de grado de la Universidad de León'. - ULE
Europa Press Castilla y León
Publicado: miércoles, 10 junio 2026 15:55

LEÓN, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

El 15 por ciento del estudiantado de la Universidad de León (ULE) presenta un grado significativo de soledad emocional o social en el entorno universitario, mientras que el 71,7 por ciento afirma haber experimentado síntomas de ansiedad o depresión en algún momento y el 56,1 por ciento no participa en actividades, asociaciones o clubes universitarios, según refleja un estudio realizado por la Institución académica.

El estudio, 'Prevalencia de la soledad no deseada en estudiantes de grado de la Universidad de León', ha sido desarrollado por investigadores de la Escuela Universitaria de Trabajo Social a partir de una muestra de 370 estudiantes y ofrece una radiografía "rigurosa" de esta realidad en el ámbito universitario.

Según ha destacado la rectora de la ULE, Nuria González, este análisis constituye una base "sólida" para la identificación de posibles líneas de actuación. "Desde la Universidad tenemos el compromiso de atender el bienestar de nuestros estudiantes y comprender las realidades que condicionan su experiencia universitaria y este estudio es clave para poder actuar", ha recalcado.

Por ello, la Universidad ya ha iniciado el análisis de los resultados en coordinación con los vicerrectorados de Estudiantes, Cultura y Deportes e Inclusión, Igualdad y Proyección Social, con el objetivo de explorar líneas de actuación orientadas a reforzar la convivencia, la participación y el bienestar emocional del estudiantado.

Así lo ha explicado Nuria González durante la presentación de los resultados del estudio realizado por Lucía Llamazares y Amparo Martínez, donde ha recordado que esta actuación se enmarca en una línea de investigación consolidada en la Escuela que inicialmente abordaba la soledad en la población mayor y que ha evolucionado hacia el análisis de su impacto en la juventud, dado el creciente interés y preocupación por esta realidad en los ámbitos institucional, académico y social.

ANSIEDAD, DESCONEXIÓN SOCIAL Y BAJA PARTICIPACIÓN

Entre los principales resultados del estudio se observa un patrón en el que conviven una percepción generalmente positiva del estado de salud con la presencia de malestar emocional significativo.

En este contexto, una parte importante del estudiantado reconoce haber experimentado ansiedad o depresión en algún momento. Asimismo, se constata una baja participación en actividades universitarias, lo que reduce los espacios de socialización y dificulta la integración en la vida del campus, según ha informado a Europa Press en un comunicado la ULE.

En este sentido, las investigadoras advierten de la existencia de una "normalización del malestar", en la que el bienestar emocional queda invisibilizado frente al rendimiento académico o la apariencia de funcionamiento cotidiano, lo que dificulta su detección temprana tanto por parte del entorno como de la propia Institución.

AISLAMIENTO, DIGITALIZACIÓN Y BRECHA RELACIONAL

La investigación identifica varios factores asociados a la soledad no deseada en el entorno universitario. Entre ellos destacan la sobrecarga académica percibida, la desvinculación de redes sociales previas al acceso a la universidad, los conflictos familiares y factores personales como la introversión o la dificultad para establecer nuevos vínculos.

El informe introduce además el concepto de 'muro de las pantallas' para describir el impacto de la hiperconexión digital, especialmente a través de redes sociales como WhatsApp, Instagram o TikTok, que estaría contribuyendo a una menor interacción presencial en el Campus.

En el ámbito relacional, aunque cerca del 70 por ciento del estudiantado mantiene relaciones presenciales en el aula, más de la mitad califica estas interacciones como regulares o negativas. A ello se suma que un 56 por ciento no participa en actividades extracurriculares, lo que limita su ecosistema social.

Otro de los datos relevantes es la denominada 'brecha de ayuda', ya que el 77 por ciento de los estudiantes que perciben necesidad de apoyo profesional no sabe a qué recursos acudir dentro de la institución.

El análisis diferencia entre distintos tipos de soledad. En el caso de la soledad emocional, afecta a aproximadamente una cuarta parte del estudiantado, vinculada a la percepción de desconexión afectiva incluso en contextos acompañados, mientras que la soledad social, relacionada con la falta de integración en grupos y actividades, alcanza en torno al 22 por ciento del alumnado encuestado. Por su parte, el índice global de soledad se sitúa en torno al 15 por ciento, lo que ofrece una fotografía cuantitativa del bienestar relacional en el entorno universitario.

PROPUESTAS

El trabajo recoge propuestas del estudiantado y del equipo investigador orientadas a reforzar la integración universitaria: creación de espacios de convivencia, impulso de redes de apoyo, campañas de sensibilización en salud mental y mejora del acceso a los servicios psicológicos.

También se plantea reforzar figuras como los delegados de clase como agentes de detección temprana, impulsar programas de mentoría y promover formación específica para PDI y PTGAS en la identificación de situaciones de vulnerabilidad.

Como elemento estructural, se propone la creación de un Observatorio de la Vida Estudiantil, que permita centralizar el seguimiento del bienestar del alumnado y fundamentar las políticas universitarias en datos objetivos.

Las investigadoras concluyen que la soledad no deseada no debe entenderse como un problema individual ni institucional, sino como un fenómeno estructural que exige avanzar en el conocimiento y en la respuesta coordinada.

Estas propuestas, según ha expresado la rectora, ya son analizadas en el marco del compromiso de la Universidad de León con el refuerzo del Programa de Apoyo Psicológico y con nuevas iniciativas de acompañamiento y bienestar emocional.

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