Faraz Shariat cuestiona el sistema judicial alemán en 'Prosecution': "La desnazificación no llegó a producirse"

El cineasta Faraz Shariat en la Foto del Día de la sexta jornada de la 71 Seminci.
El cineasta Faraz Shariat en la Foto del Día de la sexta jornada de la 71 Seminci. - SEMINCI
Europa Press Castilla y León
Publicado: miércoles, 28 octubre 2026 14:01

   VALLADOLID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El cineasta germano-iranía Faraz Shariat cuestiona en su segundo largometraje, 'Prosecution', la falta de neutralidad del sistema judicial alemán frente a la violencia de la extrema derecha, una cuestión que llama a "debatir desde la sociedad civilW.

   "En Alemania, la llamada desnazificación, el intento de superar la propaganda nazi y toda esa historia, nunca llegó realmente a producirse", ha advertido Shariat este miércoles en la presentación del filme en el marco de la 71 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), donde compite por la Espiga de Oro y ha tenido su estreno en España.

   En este contexto enmarca el director el drama judicial que se desarrolla en esta propuesta con tintes de thriller político. La historia tiene como protagonista a Seyo Kim (Chen Emilie Yan, en su debut), una joven fiscal germano-coreana que sufre una agresión racista e inicia un proceso judicial y una investigación en la que descubre las grietas de un sistema que protege la violencia de extrema derecha.

   Shariat, con el guion de Claudia Schaefer, coloca a una mujer queer, racializada y antifascista en el interior de un sistema al que después se debe enfrentar, a la vez que a sus agresores, una lucha en la que se revelan otros delitos racistas. La joven enfrenta el miedo impuesto, remarcado con una tensa atmósfera, hasta convertirse en una figura de resistencia.

   El director señala en esta propuesta lo que considera un "problema estructural en los sistemas judiciales", los cuales "a menudo funcionan para preservar y sostener el poder". "Cuando un sistema se desplaza tanto hacia la derecha, como estamos viviendo ahora en Europa y también en Alemania, siempre existe una conexión con el intento de mantener estructuras de poder que oprimen a determinadas personas y privilegian a otras", ha reflexionado al respecto.

   En esta estructura mete a un personaje racializado y que tiene la fe en que el sistema debe proteger a las personas desde la objetividad, una forma de ahondar en la necesidad de "incorporar" a "personas más diversas" dentro de estas estructuras.

   Al mismo tiempo, cuestiona la "hipocresía" del sistema alemán, que en su Constitución incluye la idea de "país neutral" y tiene una ley de protección a las minorías, una "idea del nunca más" como respuesta a su pasado nazi pero que, a juicio del director, no se cumple, como refleja en la historia de la película.

EL "DOBLE RASERO" DE ALEMANIA CON LOS DDHH

   "En Alemania en particular, pero creo que es un fenómeno europeo, hay esa idea de ser el defensor ilustrado de los Derechos Humanos en el mundo, que sabe constantemente qué está bien y qué está mal, pero que en realidad solo utiliza los Derechos Humanos para impulsar una agenda capitalista, es algo sistémico que me enfada", ha criticado., para señalar como ejemplo el "doble rasero" del sistema alemán en cuestiones como Palestina: "Hoy vemos, con el genocidio en Palestina, esa hipocresía, esa psicosis en la que se encuentra el estado alemán".

   Por ello, en 'Prosecution' sitúa "la neutralidad y la objetividad" como un "mito" que considera que la sociedad civil tiene que "debatir activamente". "Tampoco las democracias pueden darse por sentadas. A veces, la neutralidad es una idea peligrosa", ha añadido al respecto.

   Para plasmar estas cuestiones en el guion, se llevó a cabo un trabajo documental en el que la guionista, durante tres años, se adentró en el sistema judicial para observar la forma en la que se trabajaba. De ello, se han tomado frases concretas y datos como que "el 80 por ciento de los casos se archivan".

   Igualmente, en el guion influyeron casos de "violencia del Estado" en celdas, como el de un hombre negro que murió quemado vivo en una y del cual "no ha habido una investigación real", ha apuntado Shariat, en una advertencia de que la "violencia estructural siempre es invisible".

"UN CINE QUE INTERVENGA"

    Ante ello, el cineasta ve el cine como una forma de "intentar comunicar" estas situaciones, lo que ha intentado con 'Prosecution', en contraposición con posturas como la de Win Wenders, quien como presidente del jurado de la Berlinale, donde participó el filme, generó controversia por afirmar que el cine debía mantenerse al margen de la política.

   "Fue como una bofetada que el presidente del jurado, además alemán, dijera que el cine no es político", ha manifestado Shariat, para defender, "especialmente en la actualidad", una cultura y un "cine que intervenga, que sabotee, que realmente ponga el dedo en la llaga": "Ya tenemos suficientes películas que intentan apaciguar, distraernos o simplemente ayudarnos a escapar del mundo".

   Además, ha subrayado que los resultados "demuestran" la necesidad de apostar por esta forma de cine con "contenido intenso" que "se te mete bajo la piel": "Acabamos de estrenar la película en los cines de Alemania y ha tenido una trayectoria realmente muy exitosa".

   "Mucha gente ha ido al cine a verla porque vivimos tiempos muy políticos y es importante hablar de ello también en el cine de autor", ha continuado, para incidir en que en su propuesta también ha asumido el "riesgo" de exigir al público mucha atención, lo que demanda con la interpretación y la trama de la protagonista.

   En este aspecto, ha puesto en valor el "enorme" trabajo de Chen Emilie Yan, quien ha encontrado "fuerza en registros muy tranquilos y silenciosos" para transmitir con una "emocionalidad relajada y contenida" las circunstancias de un personaje que al verse marginado tiene la capacidad de convertirse en una "figura cercana a una justiciera", lo que refleja en su actitud e incluso en su estética, que evoluciona hacia lo punk.

   Shariat también ha recalcado que el filme defiende a un personaje que, pese a la represión, "cree en las ideas de la Constitución" y "quiere entrar en el sistema, en lugar de dejárselo a quienes considera fascistas". "Es importante que haya personas como Seo que entren en estas instituciones e intenten cambiarlas desde dentro, porque realmente pueden lograr cambios", ha defendido el cineasta.

   De este modo, ha subrayado que la cinta aboga por la resistencia y buscar la forma de cambiar el sistema. "Creo que hacen falta ambas fuerzas, una reformista y otra revolucionaria, al mismo tiempo, para generar un cambio real. Espero que la película también transmita, de algún modo, esos conflictos, esas estrategias diferentes", ha apostillado.

   Igualmente, ha buscado reflejar en la obra a las personas fascistas alejadas de los "monstruos que parecen invencibles". "Es importante ver a quienes impulsan la agenda fascista, a los fascistas, como seres humanos que tienen espacios privados, que tienen miedos", ha indicado.

   El filme, que se podrá ver en otras dos proyecciones en el Teatro Calderón, opta a la Espiga de Oro de la 71 Semana vallisoletana tras haber logrado reconocimientos como el Premio del Público en la Sección Panorama de la Berlinale.

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