Fiscalía pide 12 años a un hombre por herir con una navaja a tres policías

Uno de los agentes sufrió un grave corte en la cara que el acusado le infligió con una 'Karambit' o navaja táctica de combate

Archivo - Trib.-Fiscalía pide 12 años para un joven por violar a una mujer en un portal en Medina del Campo (Valladolid)
Archivo - Trib.-Fiscalía pide 12 años para un joven por violar a una mujer en un portal en Medina del Campo (Valladolid) - EUROPA PRESS - Archivo
Europa Press Castilla y León
Actualizado: jueves, 12 junio 2025 14:10

VALLADOLID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

Fiscalía de Valladolid solicita un total de doce años de cárcel para un varón que en enero de 2023 acometió con una navaja táctica de combate, denominada 'Karambit', a tres agentes de la Policía Nacional que acudieron a su domicilio ante un presunto incidente de violencia de género y que resultaron heridos, de especial gravedad uno de ellos al sufrir un profundo corte en la cara de 18 centímetros.

Los hechos serán reproducidos durante la vista oral que está previsto que se inicie el próximo lunes, día 16 de junio, en la Audiencia de Valladolid y se prolongue hasta el día 18, donde el acusado, Jesús Ignacio F.M, de 47 años, se enfrenta a cargos por delito de tentativa de homicidio, atentado, dos delitos de lesiones y un delito de tenencia ilícita de armas, con una petición global privativa de libertad de doce años, la prohibición de acercarse al principal lesionado y de comunicar con él durante diez años, multas de 1.800 euros y, en concepto de responsabilidad civil, el pago de indemnizaciones por importe de 26.015 euros para la víctima y de 4.692 y 350 euros para los otros dos funcionarios que resultaron heridos, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

El incidente se produjo sobre las 12.24 horas del día 7 de enero de 2023 cuando la policía recibió aviso para que se desplazara a una vivienda sita en la calle Azalea, en el barrio de Las Flores, donde se estaba registrando un presunto delito de violencia de género por parte de un hombre hacia su pareja.

"SOY EXPERTO EN ARTES MARCIALES"

Desplazados los agentes al inmueble, Jesús Ignacio F.M, quien sufría un trastorno depresivo y rasgos paranoides--le han sido reconocidos como atenuante en los delitos, excepto en el de tenencia ilícita de armas--se asomó a la ventana y al verlos dirigió contra ellos graves amenazas: "Esta vez sí que no voy a salir, como subáis os mato a todos"..."aquí no vais a subir, os voy a matar hijos de puta y ella no va a salir de casa, soy experto en artes marciales", y todo ello mientras los funcionarios escucharon los lloros de niños y de la esposa que seguían en la vivienda.

Ante ello, los policías iniciaron una negociación con el acusado en cuyo transcurso el acusado aceptó liberar a su mujer y sus hijos. Sin embargo, Jesús Ignacio se negó a entregarse y siguió amenanzando de muerte a los funcionarios con gritos del tipo "aquí no vais a entrar, sois unos mierdas, no me vais a detener porque sé artes marciales y os voy a rajar", mientras abría en repetidas ocasiones la puerta de casa esgrimiendo una navaja.

En un momento dado, el acusado acometió con dicha arma a uno de los policías, con el que cayó al suelo, mientras otro compañero tuvo que acudir en defensa del primero con su arma reglamentaria, sin poder evitar que Jesús Ignacio volviera a refugiarse en su vivienda para a continuación, de forma sorpresiva, salir portando la navaja 'Karambit', arma prohibida y muy peligrosa con la que salió a por uno de los funcionarios a quien comenzó a dar estocadas en el hombro y antebrazo izquierdos y con quien cayó enzarzado a suelo.

Fue en ese instante, siempre según la acusación pública, cuando el acusado logró inmovilizar al agente y, con ánimo de acabar con su vida, le acometió en la zona del cuello mientras reiteró su intención de acabar con su vida, hasta que finalmente, no sin mucha dificultad, ser reducido.

"¡Estás muerto, te voy a matar maricón, te vas a morir cabrón, hueles a muerto, eres un mierda, conseguiré matarte, mírame mientras te mueres, quiero que te quedes con mi cara!", son algunas de las amenazas que la acusación pone en boca del encausado y a quien responsabiliza no solo de las lesiones del principal perjudicado, el agente que recibió el navajazo en la cara, sino también de las lesiones sufridas por otros dos de sus compañeros que acudieron en su defensa y participaron en la detención.

La acusación pública constata que las lesiones sufridas por el mayor de los perjudicados pudieron ser aún más graves de no ser por el chaleco antibalas que portaba en el momento de los hechos, ya que la navaja del acusado llegó a perforar la totalidad de las capas de los materiales textiles.

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