VALLADOLID 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Valladolid sienta en el banquillo la próxima semana a cuatro varones de origen albanés, presuntos integrantes de una organización dedicada al robo en el interior de viviendas habitadas con fuerza y escalo, así como a la falsificación de documentos oficiales, y solicita para ellos un conjunto de penas que suman 78 años de cárcel. de ellos penas individuales que suman doce años de prisión, mientras que eleva su petición hasta los 18 años de cárcel para el cuarto procesado.
La causa se dirige contra Mateo S, Florjan P. y Ardian B, alias 'Pelao', para quienes el Ministerio Público pide penas de 18 años por dos delitos continuados de robo en casa habitada y dos delitos de falsificación documental, además de multas por importe de 4.320 euros, un castigo que se agrava en el caso de Renato I, alias 'El Barbas, para el que la acusación pública reclama un total de 24 años de prisión e idéntica multa tras sumarle un delito adicional de falsedad documental al figurar en posesión de carnés manipulados.
El escrito del fiscal, recogido por Europa Press, sitúa a los cuatro acusados, en unión del procesado Klaudio P. y de Elvis T --investigado que se encuentra actualmente ingresado en un centro penitenciario en Alemania--, como integrantes de un entramado concertado para la comisión planificada de asaltos a viviendas en distintas partes del territorio nacional.
Los miembros del grupo contaban con bases alquiladas en las calles Orgues y Agullers de Barcelona, desde donde organizaban sus desplazamientos fuera de Cataluña entre los meses de marzo y mayo de 2025 para perpetrar los robos.
OPERACIÓN COORDINADA ENTRE LOS MOSSOS Y LA GUARDIA CIVIL
Según detalla la investigación policial coordinada entre los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil, los procesados operaban con un 'modus operandi' muy calculado: partían entre tres y cinco días antes de cada golpe, dormían ocultos en zonas boscosas situadas en las proximidades de las casas vacías que habían seleccionado previamente como objetivo y utilizaban vehículos a nombre de terceras personas a los que acoplaban placas de matrícula dobladas para entorpecer el seguimiento policial. Tras consumar cada asalto escalando muros y forzando puertas o ventanas, regresaban a refugiarse entre la vegetación hasta comprobar que los dispositivos policiales se habían retirado de las viviendas asaltadas.
Los asaltos acreditados en las diligencias judiciales se distribuyen por las provincias de Valladolid, Pontevedra y Ourense, a los que la policía autonómica catalana añade en sus pesquisas indagaciones sobre inmuebles en Madrid y una docena de robos adicionales en el conjunto del país.
En el territorio vallisoletano, la acusación relata un primer robo perpetrado entre las 20.00 y las 20.30 horas del 14 de marzo de 2025 en una vivienda de la urbanización El Burgo, en el término de Olmedo, donde los procesados accedieron tras apalancar la puerta del patio anexo y sustrajeron un sobre con 500 euros en metálico y diversas joyas--entre ellas dos relojes de la marca Emporio Armani y piezas de oro--tasadas pericialmente en 1.135 euros, tras desplazarse desde una casa rural de Traspinedo en un turismo blanco con placas dobladas.
Apenas veinticuatro horas después, en la tarde del 15 de marzo de 2025, saltaron la verja exterior y forzaron la puerta trasera de una casa situada en la avenida Cruz Roja de Peñafiel (Valladolid), de donde se apoderaron de medallas, anillos y pulseras de oro valoradas en 1.750 euros empleando el mismo automóvil.
La actividad delictiva continuó el 23 de mayo de 2025 en la provincia de Pontevedra, jornada en la que los acusados se desplazaron desde Barcelona en un coche oscuro también con placas dobladas. En primer término treparon un muro perimetral de 180 centímetros para acceder a un inmueble en Nespereira-Pazos de Borbén, donde arrancaron un radiador, fracturaron ventanas de aluminio y se apoderaron de joyas, teléfonos, ordenadores y dinero.
Gran parte de este botín, integrado por relojes de alta gama de firmas como Hublot, Tag Heuer, Certina y Bulgari, además de numerosas cadenas de oro valoradas en 16.285 euros, fue recuperado oculto en el aparcamiento exterior próximo al Hospital Universitario de Bellvitge, en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona).
Esa misma noche intentaron sin éxito otro asalto en Louredo-Mos al escalar una valla de dos metros en la calle San Antoiño, sin llegar a sustraer efectos tras dañar los accesos. Días antes, entre el 21 y el 26 de mayo, los asaltantes habían roto una ventana de una casa en Veiga Grande-Feás, en el término ourensano de Boborás, apoderándose de 100 euros en metálico.
Las detenciones se practicaron el 28 de mayo de 2025 por orden judicial, momento en el que los agentes intervinieron en los pisos de Barcelona 5.000 euros en metálico, joyas, relojes y diversa documentación falsificada.