VALLADOLID 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Franz Weber ha criticado este viernes la reciente declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) autonómico del Toro Jubilo de Medinaceli (Soria), señalando que esta iniciativa busca "blindar la cruel actividad de la creciente crítica social, además de chocar con otras cuestiones".
La organización ha señalado, en un comunicado recogido por Europa Press, que mediante la justificación de que este es "el último evento con toros que emplea la técnica del fuego sobre sus astas", esta proclamación como BIC es un intento "casi desesperado" por utilizar el poder de la Junta de Castilla y León para "evitar movimientos judiciales o ciudadanos que den por finiquitada la actividad".
Asimismo, ha mencionado un informe veterinario de 2014 en el que se acreditó el "terrible maltrato" que sufría el toro escogido en cada edición, desde "las agresiones y el hostigamiento" hasta la "sujeción forzada del animal mediante cuerdas, así como el "terrible miedo" que les produce tener el fuego encima de su cabeza.
Por otra parte, apunta a la "conculcación de los derechos fundamentales de la infancia y la adolescencia", y recuerda al respecto que el Comité de los Derechos del Niño solicitó a España "alejar" a los menores de la tauromaquia en 2018 y 2026 para "evitar la violencia y su exposición".
También ha añadido que la propia normativa de Castilla y León, concretamente la Ley de Promoción, Atención y Protección a la Infancia de 2022, incluye en su artículo 30 la prohibición de que menores accedan a espectáculos "en los que tengan lugar actividades o espectáculos violentos, pornográficos o de contenido perjudicial para el correcto desarrollo de su personalidad."
La Fundación ha subrayado que las últimas convocatorias evidencian el "ambiente tóxico" en el que son incluidos niños, niñas y adolescentes por decisión de sus progenitores, con "un animal que se quema, griterío, consumo de bebidas alcohólicas y hasta exposición de banderas franquistas".
Todo ello, según asevera, no ha sido tenido en cuenta por la Consejería de Cultura, departamento responsable de la declaración BIC, ya que este organismo tenía ya "una posición predeterminada" y ha empleado la tramitación como "excusa para blindar los toros embolados" en la localidad de Medinaceli.