Tabla de gasto por provincia. - ROAMS
VALLADOLID 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
Los gastos 'esenciales' se han incrementado en los hogares de Castilla y León una media de 1.860 euros, hasta rozar los 19.000 euros por hogar si se está pagando hipoteca.
Este salto no se nota solo en la cifra final, también se dispara el esfuerzo que supone para el bolsillo. Tanto es así que el peso de estos gastos sobre el salario neto medio de una pareja pasa aproximadamente del 40 a cerca del 58 por ciento, lo que estrecha todavía más el margen para ahorrar o asumir imprevistos, según el Informe de Gastos de los Consumidores 2026 realizado por Roams.
Un documento que evalúa parámetros como el coste de la hipoteca, el alquiler, luz, gas, comunidad, seguros de automóvil, cesta de la compra, impuestos municipales, telefonía y ocio, transporte, gasolina o ropa entre otros aspectos.
La comparación con la media nacional deja una lectura doble para la consultora según detalla en un comunicado. Por un lado, Castilla y León se mantiene por debajo del promedio de España, pero, por otro, la tendencia es la misma y la presión sobre el presupuesto familiar se intensifica.
En el conjunto del país, el gasto anual medio en servicios básicos se mueve entre 21.338 euros para hogares con hipoteca y 22.538 euros si se vive de alquiler.
Es decir, la Comunidad está por debajo en más de 2.300 euros, pero no es ajena al encarecimiento generalizado de los costes esenciales.
El gran motor de la subida vuelve a ser la vivienda. De esta forma, en Castilla y León, el coste anual asociado a la hipoteca pasa de 6.754 euros en 2025 a los 7.465 en 2026, lo que supone 711 euros más al año (en torno a un +10,5 por ciento).
En el caso del alquiler, el aumento también es "contundente": de 9.228 a 10.176 euros, es decir, 948 euros más (aproximadamente un +10,3 por ciento), refleja la consultora.
De hecho, cuando se observa el presupuesto total, vivir de alquiler es "más exigente" que hacerlo con hipoteca: en 2026, el gasto medio anual en la comunidad se sitúa en 20.410 euros si se alquila, lo que implica 1.451 euros más que el escenario de hipoteca.
Esta fotografía encaja con el patrón que ya se observa a nivel nacional: cuando la vivienda concentra una parte tan grande del gasto fijo, cualquier subida repercute de forma directa sobre la capacidad de ahorro. "Cuando la vivienda sube a este ritmo, el hogar no tiene margen: no hablamos de un gasto discrecional, sino del primer recibo que se paga. Por eso, la prioridad ahora es blindar el presupuesto y evitar que la subida te obligue a financiar el día a día", explica el experto en ahorro la plataforma palentina.
BRECHA TERRITORIAL
El coste de "lo esencial" tampoco es uniforme dentro de Castilla y León. En 2026, con hipoteca, vivir en la provincia más barata, Zamora (16.892 euros), cuesta unos 4.000 euros menos al año que hacerlo en la más cara, Salamanca (20.954 euros).
La brecha se amplía aún más cuando se vive de alquiler: Palencia se sitúa como la opción más asequible (18.449 euros), mientras que Segovia marca el máximo (24.169 euros), una distancia de unos 5.700 euros en el presupuesto anual.
En paralelo, las mayores subidas del gasto total con hipoteca se concentran especialmente en Soria, León y Segovia, lo que evidencia que el encarecimiento no se reparte de forma homogénea dentro de la comunidad.
CESTA DE LA COMPRA
La cesta de la compra presenta una distancia de hasta 1.230 euros al año entre provincias (desde 3.690 euros en Burgos hasta 4.920 euros en Ávila), mientras que el IBI deja una brecha de cerca de 198 euros (mínimo en Palencia con 182euro/año y máximo en León con 381euro/año).
Incluso servicios cotidianos como el gimnasio se separan en torno a 127 euros anuales (de Ávila, con 335 euros al año de media; a León, con 462 euros), y el transporte público llega a una diferencia de algo más de 260 euros (desde los 103 euros en Soria hasta 364 euros en Valladolid).
En consumos aparentemente pequeños, como el ocio fuera de casa, también hay distancia: el gasto anual estimado en 'ocio' (cerveza, café y cine) va de 771 euros en Zamora a 895 euros en Burgos, una brecha de 124 euros que, al final, también suma.
"En este contexto, el ahorro no es 'dejar de gastar', sino gastar con estrategia: revisar suministros y telecomunicaciones, renegociar o comparar servicios y, sobre todo, anticipar gastos fijos como impuestos o seguros para que no descuadren el mes", añade Gonzalo Blanco, que recomienda "hacer una revisión anual completa del presupuesto doméstico, porque pequeños ajustes en partidas recurrentes pueden compensar parte del golpe de la vivienda".