El Gobierno formaliza el contrato de la fase 1 de las obras de modernización de los regadíos de Inés y de Eza (Soria)

Europa Press Castilla y León
Publicado: lunes, 8 septiembre 2025 14:33

SORIA 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de España, a través de la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA) ha formalizado el contrato de ejecución de la obra del 'Proyecto de modernización del regadío en las Comunidades de Regantes de los canales de Inés y de Eza. Fase I (Soria)', por 14 millones de euros.

El Gobierno completa así el procedimiento iniciado con la adjudicación y da paso a la fase estrictamente material de los trabajos, según han informado a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Soria.

La formalización, firmada el 19 de agosto, se ha publicado este lunes en la Plataforma de Contratación del Sector Público y fija un importe contractual de 14.088.722 con un plazo de ejecución de doce meses a partir de su efectividad. El contrato lo ejecutará la UTE Espina Obras Hidráulicas, S.A.U.-Adiante Infraestructuras, S.A.

El objeto del contrato es la ejecución de la primera fase de la modernización de los canales de Inés y de Eza, con arreglo al proyecto aprobado por la Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

La actuación se desarrollará en los términos municipales de San Esteban de Gormaz, Miño de San Esteban y Langa de Duero, en la Ribera del Duero soriana, y comporta un salto cualitativo en eficiencia hídrica y energética de una zona regable de referencia para la comarca. La inversión se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos Next Generation EU.

En la licitación se presentaron 16 ofertas, tres de ellas de pequeñas y medianas empresas, y la adjudicación a la UTE Espina-Adiante quedó acordada por mejor relación calidad-precio con el cuadro de criterios previsto en los pliegos.

INTERVENCIÓN

La obra moderniza un sistema hoy mayoritariamente apoyado en conducciones abiertas en tierra y en riegos por inundación o impulsados mediante motobombas diésel, para sustituirlo por una red única presurizada y automatizada que permitirá un uso más racional del agua y una reducción sensible de consumos energéticos.

El proyecto recoge, entre otras unidades, la ejecución de un punto de toma único, la construcción de una balsa de espera a pie de canal, así como la instalación de una estación de bombeo dimensionada a las necesidades de la red.

También contempla la implantación de una red de riego enterrada que servirá a los distintos sectores, una balsa de regulación para estabilizar caudales y presiones, y la dotación de hidrantes con control de presión y caudal por unidad de riego, además de la electrificación, automatización y telecontrol de las instalaciones.

Se trata, por tanto, de una transformación estructural que permitirá gestionar el recurso con precisión, acotar pérdidas, ajustar turnos y caudales a la demanda real y, en definitiva, introducir criterios de digitalización y control avanzado en un regadío estratégico para la provincia.

El impacto territorial de la actuación es amplio y directo, han señalado las mismas fuentes, que han concretado que la modernización beneficiará aproximadamente 1.500 hectáreas de superficie regable vinculadas a explotaciones de cereal, viñedo, hortícolas y forrajeras, con efectos positivos sobre la viabilidad económica de las fincas y la competitividad de las comunidades de regantes.

EFICIENCIA

La ordenación hidráulica prevista, con toma unificada y elementos de regulación intermedios, reducirá el estrés operativo sobre la red y facilitará una explotación más eficiente en costes.

Asimismo, disminuirá pérdidas por infiltración y evaporación y limitará los bombeos diésel en favor de un sistema electrificado y gobernado por criterios de eficiencia energética.

El resultado práctico para los agricultores será un riego más predecible, trazable y adaptable a la fenología de los cultivos y a la meteorología. Se refuerza así su capacidad de planificación y su margen de respuesta frente a episodios de sequía o de disponibilidad irregular del recurso.

La financiación con fondos Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia condiciona la necesidad de verificar el cumplimiento de objetivos medibles en materia de ahorro de agua y de energía. En este sentido, la obra incorpora sistemas de medición por hidrante y soluciones de automatización que permiten explotar datos en tiempo real.

Esta capa digital aporta transparencia y capacidad de auditoría, a la vez que abre la puerta a optimizaciones en la curva de demanda, a la gestión de presiones para minimizar roturas y a la programación de riegos en coherencia con avisos meteorológicos. Todo ello bajo estándares de sostenibilidad y de reducción de emisiones alineados con el componente 3 del Plan de Recuperación al que se adscribe la actuación.

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