Actualizado 26/10/2021 22:40 CET

'Huda's Salon', radiografía del peso de la traición en la sociedad palestina, este martes en Seminci

Fotograma de 'Huda's Salon'.
Fotograma de 'Huda's Salon'. - SEMINCI

   VALLADOLID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El director palestino Hany Abu-Assad firma 'Huda's Salon', un drama que pone el foco en el interior de la sociedad palestina y especialmente centrado en la vulnerabilidad femenina, película que se ha proyectado este martes en la 66 Semana Internacional de Cine de Valladolid.

   Las actrices Maisa Abd Elhadi y Manal Awad llevan el peso de 'Huda's Salon', cuya participación era condición 'sine qua non' para la película, según ha confesado el propio director del filme en rueda de prensa, en la que también han estado presentes las protagonistas, pues "la elección de las actrices fue previa a la escritura del guion".

   En este sentido, el director a elogiado a Manal, una figura muy conocida especialmente en actuaciones cómicas y con quien afrontó el reto del cambio de registro al drama, algo que le parecía "muy atractivo". Respecto a Maisa, el director ha afirmado dice "no hay persona con atrevimiento igual en el país tanto emocional como humanamente". De ahí la importancia en la elección de ambas, pues no pensaba llevar a cabo la película sin su aceptación previa.

   Por su parte, las actrices han confesado su alegría al recibir la llamada del director. "No me lo podía creer. Cuando contacta conmigo para contarme la historia me alegré un montón, pero la grabación y el personaje fueron un proceso difícil", ha afirmado Manal Awad. "Hizo estallar una bomba en mis manos pero sabía que la elección de la película sería aceptada", ha reconocido, por su parte Maisa Abd Elhadi.

   Reem (Maisa), una joven madre casada con un hombre celoso, acude a la peluquería de Huda (Manal) en Belén, pero esta visita rutinaria se convierte en una experiencia desagradable cuando Huda, después de haber avergonzado a Reem, la chantajea para que colabore con el servicio secreto de los ocupantes.

   Ambas se ven, así, atrapadas entre el peso de la traición y la persecución por parte de la resistencia palestina, que persigue a los traidores como si fuesen un cáncer, mientras que el remedio, la quimioterapia, acaba también con las células benignas, según apunta uno de los personajes en la película.

   "Por casualidad, me enteré de esta historia hace 20 años y, desde entonces, me rondaba la cabeza hasta que, finalmente, decidí llevarla a cabo", ha aseverado Hany Abu-Assad, sobre esta historia basada en la historia real del la peluquería pero cuyos personajes, ha apuntado, son ficticios.