El HURH de Valladolid participa en un estudio para evitar calificación de catéteres en pacientes con cálculos urinarios

Publicado 13/12/2018 13:27:40CET

VALLADOLID, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

El servicio de Urología del Hospital Universitario Río Hortega (HURH) de Valladolid, encabezado por el doctor José Heriberto Amón, ha formado parte de un estudio nacional con resultados positivos para evitar la calcificación de los catéteres en pacientes urolitiásicos, es decir, aquellos que sufren la formación y alojamiento de cálculos en el aparato urinario.

El proyecto, basado en la realización de ensayos clínicos con más de un centenar de pacientes y que ha obtenido resultados positivos, tiene un carácter pionero a nivel internacional y en el mismo han participado nueve hospitales de referencia en urología de España, han informado a Europa Press fuentes del centro vallisoletano.

En concreto, han participado el Hospital Universitario de Bellvitge, el Hospital Universitario La Paz de Madrid, el Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, la Fundació Puigvert, el Hospital Universitario San Cecilio de Granada, el Hospital Universitario de Valme de Sevilla, el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, el Hospital Universitario La Fe de Valencia y el Hospital Universitario de Santiago de Compostela. Además, se ha contado también con la colaboración del laboratorio de Investigación en Litiasis Renal de la Universidad de las Islas Baleares.

En España se implantan unos 90.000 catéteres cada año, principalmente en los pacientes con cólicos nefríticos, razón por la que es fundamental garantizar que estos catéteres van a funcionar correctamente y que no van a realizar calcificaciones dentro del cuerpo del paciente que compliquen, posteriormente, la extracción de los mismos, han señalado las mismas fuentes.

Precisamente este ha sido el objetivo del estudio -multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo- que se ha realizado, durante un año, con un total de 105 pacientes.

Los resultados del mismo han demostrado la eficacia del control del control del pH urinario y el aporte de inhibidores de la cristalización a la hora de prevenir la calcificación de los catéteres doble J.

Estos catéteres, también llamados ureterales, son unos dispositivos tubulares -con un diámetro pequeño y hechos de diferentes materiales como la silicona-, que se implantan en los pacientes para facilitar el paso de orina del riñón a la vejiga cuando el uréter está obstruido por una piedra, así como para prevenir dicha obstrucción. En estas situaciones, el catéter puede llevarse desde unos días, hasta semanas o meses.

Asimismo, estos dispositivos se usan también para el manejo médico de obstrucciones crónicas benignas o malignas, trasplantes, malformaciones o en derivación paliativa.

En estos casos el catéter puede estar implantando durante largos períodos de tiempo, e incluso de forma crónica, y es muy susceptible a procesos infecciosos y a la incrustación.

PRÁCTICA DIARIA

Todo esto hace que el catéter doble J sea uno de los materiales más habituales en la práctica diaria de los urólogos y, en consecuencia, evitar la calcificación de los mismos -que es una de las complicaciones más habituales asociadas a ellos- es fundamental.

Por eso el descubrimiento realizado facilitará la praxis médica y aportará seguridad en el manejo del paciente implantado con un catéter doble J, al tiempo que abre las puertas a la mejora del tratamiento también de otras patologías urológicas en el futuro.

La base científica y tecnológica lograda permitirá también, por ejemplo, la aproximación a la investigación de otras necesidades como la prevención de las infecciones en el paciente sondado.

Este grupo poblacional está formado prevalentemente por población geriátrica con daño medular o alteración cognitiva y con impactos laterales como son el alto consumo de antibióticos y la generación de resistencias asociadas.

Las conclusiones obtenidas en este proyecto colaborativo se presentarán en la Reunión de los Grupos de Litiasis, Endourología, Laparoscopia y Robótica de la Asociación Española de Urología, que se celebrará el próximo mes de enero en Palma de Mallorca, así como en el Congreso de la Asociación Europea de Urología que tendrá lugar en Barcelona en marzo de 2019 y en el que estarán presentes más de 10.000 urólogos.