José María Burrieza Mateos, nuevo director del Archivo General de Simancas - SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO
VALLADOLID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
José María Burrieza (Zamora, 1959), licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca, ha sido designado como nuevo director del Archivo General de Simancas, archivo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura.
Inició su trayectoria archivística en el Archivo Histórico Provincial de Zamora y, en 1991, ingresó como funcionario de carrera en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos (Sección Archivos).
Desde entonces ha desempeñado su labor en distintos archivos estatales, entre ellos el Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona) y el Archivo Histórico de la Nobleza (Toledo).
Vinculado al Archivo General de Simancas desde 1995, ha ocupado distintos cargos como técnico de Sección de Organización y Descripción de Fondos Documentales y jefe del Departamento de Referencias.
Entre 2010 y 2014 ejerció como subdirector del Archivo de la Real Chancillería de Valladolid y, desde 2014, es subdirector del Archivo General de Simancas.
SOBRE EL ARCHIVO GENERAL
El Archivo General de Simancas, ubicado en la localidad vallisoletana de Simancas, conserva gran parte de la documentación producida por los organismos de gobierno de la monarquía hispánica desde la época de los Reyes Católicos (1475) hasta la instauración del Régimen Liberal (1834).
Se trata del fondo documental más homogéneo y completo para el estudio de los siglos XVI al XVIII y su origen se remonta a 1540, cuando fue fundado por Carlos V, y posteriormente completado bajo el reinado de su hijo Felipe II.
Sus fondos documentales están constituidos por dos grandes bloques, los correspondientes a la época austriaca y los procedentes de la época borbónica, lo que permite un recorrido completo y estructurado por más de tres siglos de administración y gobierno.
Este valioso conjunto se custodia desde el siglo XVI en una antigua fortaleza, acondicionada por el destacado arquitecto del Renacimiento español Juan de Herrera.
Desde entonces, generaciones de archiveros han trabajado para preservar sus documentos, protegerlos del deterioro, estudiarlos y describirlos con rigor, además de difundir su contenido para favorecer su conocimiento entre la ciudadanía.